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Balance de Edurne Eguino en el debate sobre el “estado de la ciudad” de Pamplona/Iruña

Hace 3 años nos dotamos de un acuerdo programático firmado a cuatro que sirviera de guía para nuestra andadura en común y sobre todo que reflejara lo que entendíamos era el “encargo” de la ciudadanía para mejorar las condiciones de vida y la prestación de servicios municipales de la mayoría social.

Ese acuerdo programático se ordenaba en grandes capítulos en los que no hay duda de que hemos hecho grandes avances, pero también queremos repasarlo marcando lo que deberíamos impulsar en este año que queda.

En materia de Convivencia y Memoria Histórica, destacamos la nueva Plaza de la Libertad y la exhumación de Mola y Sanjurjo, la querella franquista y el informe sobre SF 78 son grandes logros frente a la tímida experiencia de las placas en homenaje a solo dos víctimas de ETA en la ciudad, que nos marcan la necesidad como gobierno del cambio de avanzar en términos de reparación a sus familiares, especialmente tras la desaparición de ETA. Reconstruir la puerta de la antigua cárcel, descatalogar el monumento a los Caídos para poder actuar de forma decidida en ese espacio y un sincero y mayor acercamiento a familiares de todas las víctimas de ETA en la ciudad con el objetivo de su reconocimiento y su reparación deberían ser la base del trabajo en esta materia en estos próximos meses.

Tristemente en Izquierda Ezkerra damos por perdida esta legislatura para conseguir más avances en cuestiones de aconfesionalidad y laicidad, pero tenemos claro que será una de nuestras líneas importantes de trabajo en la siguiente legislatura.

Transparencia, Gestión eficaz y Participación Ciudadana

Son indudables los numerosos avances realizados respecto a la transparencia en materia de cargos públicos, contratos públicos, cláusulas sociales en contratos y también en el impulso de la participación ciudadana que nos encontramos en 2015 prácticamente desactivada a nivel de ciudad y de barrios, sin recursos municipales y sin estructura municipal. Los avances deben consolidarse asegurando una plantilla fija en él área a través de la correspondiente OPE y la aprobación de un Reglamento de Participación este mismo año 2018.

Lamentamos que la apertura de nuevos espacios de participación como Antzara y Plazara no se hayan hecho aplicando la normativa municipal en vigor que les hubiera dado la suficiente seguridad jurídica y deberemos hacerlo a la mayor brevedad.

La plantilla municipal se ha ido acomodando a las nuevas necesidades surgidas por la asunción de nuevos servicios, a partir sobre todo de amortización de plazas vacantes, en una tarea que deberá seguir adelante de forma paralela a lograr una organización municipal más racional y eficiente y menos deudora del contexto político que conforme el gobierno municipal, algo a conseguir en la siguiente legislatura.

Para lo que resta de legislatura la convocatoria de varias OPES contribuirá sin duda a paliar la enorme temporalidad actual de la plantilla y por tanto a la mejora de la calidad de los servicios a la ciudadanía en un marco de mayor estabilidad laboral.

Se han realizado muchísimas actuaciones e inversiones en servicios, públicos y barrios pero seguimos sin culminar un marco que en el acuerdo 2015 consideramos ineludible en esta primera legislatura, como es elaborar un estándar de servicios públicos básicos para cada barrio y para la ciudad. La nueva Oficina Estratégica constituida debería poder culminar este trabajo en este año que queda.

Conseguir la mayor de las eficiencias en la prestación de servicios públicos pasa muchas veces por prestar dichos servicios con gestión directa. Así lo hemos conseguido con la municipalización del Servicio de Atención a Domicilio, como la de mayor presupuesto, a la que habría que sumar, las cocinas y limpieza de 3 EEII y el Museo Medioambiental. Aún así queda mucho por hacer en el análisis y control del enorme número de contratos privatizados de servicios que siguen vigentes, mostrando muchos de ellos margen de mejora en términos de costes/beneficio. Culminar la auditoria iniciada sobre el antiguo contrato con INDRA sobre instalaciones semafóricas, esperemos que sirva de pauta a futuros objetivos en esta materia.

Igualdad de género y sectores de población, menores, mayores y diversidad cultural

Dotarnos de una concejalía delegada de Igualdad y del III Plan de Igualdad son dos recursos de avance ineludibles junto con el  pionero protocolo frente a las agresiones sexistas, uno de cuyos valores fundamentales es el ser compartido con la inmensa mayoría social. Igual de indudable es que queda mucho por hacer para cumplir con los objetivos del Plan y con la transversalidad que propugna que será tarea de varias legislaturas. En los próximos meses deberíamos ser capaces de dotar a las numerosas asociaciones de mujeres que lo están impulsando de unos locales municipales dignos donde seguir creciendo en forma de Casa de las mujeres.

El Foro de Diversidad es ya una realidad que sólo puede crecer, consolidarse y elaborar proyectos que hagan visible la enorme riqueza multicultural de nuestra ciudad y su capacidad de integración y convivencia sanas y respetuosas.

Elaborado y aprobado el I Plan Municipal de Infancia y Adolescencia, debríamos dotarlo de un órgano de participación estable y representativo de ese sector de nuestra ciudad para poder hacer realidad un futuro más feliz, más igualitario y más cohesionado.

Quedaría para los siguientes meses el culminar el Plan Estratégico de las Personas Mayores, otro sector de nuestra sociedad merecedor de nuestros esfuerzos en favor de su bienestar.

Movilidad y Medio Ambiente

 Son claramente las áreas en las que más ha costado avanzar y tras cumplir el tercer año de mandato sólo está por comenzar el eje ciclista de Pío XII, por lo que sería necesario impulsar este mismo año al menos un eje más que bien pudiera ser el de la cuesta del Labrit, que pudiera seguir la estela de la Avenida Gipuzkoa en cuanto acceso en bici al centro de la ciudad.

A la espera del desarrollo del PMUS es necesario completarlo con un plan de ciclabilidad que alcance dimensión comarcal para garantizar su aplicabilidad y la puesta en marcha de un nuevo servicio de bicicleta pública que apueste por el aumento de personas usuarias y abarque también la Comarca de Pamplona, con acuerdos con el resto de municipios. Apostar también por intervenciones ambiciosas de peatonalización y amabilización en los barrios, que lo necesitan para aumentar su calidad de vida, igual que el centro.

En cuanto al medio ambiente, la comercializadora municipal de energía es un proyecto pionero que ya está muy adelantado y que permitirá en cierta medida abordar también situaciones de pobreza energética, se avanza con los vasos reutilizables en entornos festivos, en la implantación de huertos comunitarios y en actividades pedagógicas y de sensibilización a cargo del Museo medioambiental, pero sería necesario culminar en los próximos meses una de las grandes apuestas de nuestro acuerdo programático como es la aprobación de las ordenanzas de protección del arbolado y zonas verdes así como un plan de desarrollo de zonas de compostaje comunitario en todos los barrios, ambos sujetos a compromisos plenarios renovados.

Plan Estratégico Urbano

Recién anunciado, debería cumplir con los objetivos que ya figuran en nuestro acuerdo programático, de desarrollo de un modelo social y económico sostenible, dotado de un plan de reactivación económica bajo los criterios de comercio local, consumo responsable, energía renovable, movilidad sostenible, vivienda en alquiler social, cooperativismo, etc. Deberá ser un Plan Estratégico que ponga a las personas en el centro, con la igualdad de oportunidades para todas ellas como eje central del mismo.

Servicios Sociales y Viviendas de Emergencia

Especialmente satisfecha tengo que reconocer la implicación y valía de todo el personal del área de acción social, bajo mi responsabilidad directa, lo que ha permitido importantes avances como el refuerzo de las grandes partidas de prestaciones dirigidas a la población más vulnerable, la municipalización del SAD con la subrogación de más de 184 puestos de trabajo, un nuevo organigrama del área que coordina más y mejor los distintos programas, la elaboración de varios diagnósticos comunitarios a nivel de barrio, el I Plan de Cooperación al Desarrollo, del I Plan de Infancia y Adolescencia, la autorización de varios programas y servicios por parte del Gobierno de Navarra y la experiencia piloto en dos barrios de un nuevo modelo de atención primaria en las Unidades de Barrio, son deberes hechos. Pero seguimos adelante y en los próximos meses avanzaremos en la implantación del nuevo modelo y deberíamos ser capaces de abordar dos proyectos de gran alcance en materia de servicios sociales, como son la puesta en marcha de un servicio de urgencias sociales para cubrir horas y días sin atención profesional en la ciudad y un Centro de Inserción Sociolaboral que añada un salto cualitativo al servicio de Empleo Social Protegido que ya se presta y que suponga un camino que contribuya al desarrollo de otro modelo de economía con valores de solidaridad, sostenibilidad y alternativas, uno de cuyos exponentes se acaba de inaugurar en Geltoki.

Con respecto a la vivienda de emergencia social, una vez aprobada la Ordenanza y con la puesta en uso de más de 100 viviendas municipales, nos damos cuenta de que las necesidades son mucho mayores, con una lista de espera actual de 300 personas o familias, ante lo cual es necesario redoblar esfuerzos, rehabilitar todas las viviendas municipales.

También es posible explorar otros mecanismos que consigan poner a disposición de la población el número de viviendas de alquiler social necesario, como comprar vivienda usada a entidades bancarias, ceder solares a proyectos cooperativistas y de cohousing, a proyectos de apartamentos de personas mayores, fijar precios máximos de alquiler privado, control del destino turístico de muchas viviendas etc. Deberíamos también incorporar al reciente convenio con el Gobierno de Navarra una cláusula que permita acceder a vivienda pública de alquiler a quienes ahora ocupan una vivienda municipal de emergencia social.

Es inevitable estar pensando ya en la siguiente legislatura y afrontarla con honestidad sobre los logros y dificultades que hemos tenido en nuestra experiencia de gobierno de coalición. Sentar bases sólidas y mejoras en las formas de relacionarnos y de hacer en común, que puedan facilitar un nuevo acuerdo en 2019 será imprescindible para superar esa imagen que damos más frecuentemente de lo que deberíamos de ser cuatro “ayuntamienticos”, como decía alguien en un foro participativo en lugar de un gran AYUNTAMIENTO capaz de responder a las demandas de la ciudadanía que nos puso aquí para eso.