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En Batzarre consideramos que la opción Unidas Podemos en Navarra es la mejor garantía para evitar un gobierno en el que esté la ultraderecha

Para Batzarre es central que en esta campaña prioricemos las propuestas que tenemos para solucionar los problemas reales de la gente. Sin haber salido de una crisis económica y social muy fuerte, ya se están anunciando nubarrones. Es preciso poder afrontar con determinación problemas como el paro, la precariedad, la carestía de la vivienda, la desigualdad de género o la necesidad urgente de afrontar el reto del cambio climático. Por encima de dimes y diretes, las izquierdas debemos entendernos de una vez para evitar gobiernos de derechas o con presencia de las derechas.

 

Pese a la decepción comprensible que puede tener una parte importante de la izquierda social, debemos insistir en la importancia de la participación en estas elecciones. Un gobierno de las derechas con la extrema derecha supondría un retroceso de décadas en aspectos como el autogobierno de Navarra, la igualdad de género, los derechos sociales, la necesaria transición energética y la convivencia. No podemos relajarnos si no queremos lamentarnos el día 11, y una importante abstención de la izquierda podría llevarnos a ese escenario. Por desgracia las derechas ya no lo ocultan, han pactado con los ultras allí donde los han necesitado y están anunciando que lo harían a nivel del Estado.

 

En ese sentido, creemos que el voto a Unidas Podemos en Navarra es la mejor garantía para evitar una fuerte involución social, para impedir que el PSOE tenga la tentación de pactar con las derechas, y para que seamos capaces de lograr un gobierno progresista y de izquierda que afronte los retos sociales que tenemos. Creemos que el modelo de Navarra debería ser también un modelo para el conjunto del Estado; un gobierno plural, progresista y de izquierdas sobre la base de un amplio acuerdo de programático.

 

A nuestro juicio, las prioridades se deben centrar en la mejora de los derechos sociales, la igualdad de género, la sostenibilidad ambiental y la mejora del autogobierno, tanto para Navarra como para el conjunto del Estado. En ese sentido, querríamos destacar lo siguiente.

 

  • Es preciso apostar por políticas de generación de empleo de calidad. Derogar la reforma laboral y combatir la precariedad en el empleo es una prioridad dadas las altas tasas de desempleo y precariedad.
  • Reforzar los derechos sociales para las personas en situación de dependencia, y lucha firme contra la pobreza, poniendo en marcha una renta garantizada como la navarra en todo el Estado.
  • Lucha contra la brecha de género en todas sus dimensiones, salarial, de empleo, etc., y refuerzo de la lucha contra la violencia de género que alcanza cifras indignantes.
  • Abordaje desde un diálogo constructivo con todas las fuerzas políticas, la plurinacionalidad del Estado Español y la mejora del autogobierno de Navarra y del conjunto de Comunidades Autónomas frente a los vientos centralistas de las derechas.
  • Por último queremos destacar que para Batzarre y así lo vamos a trasladar a todos los espacios donde trabajamos y también a Unidas Podemos la lucha contra el Cambio climático va a ser un eje central en adelante, Olga Risueño os va a hablar sobre esta cuestión

 

En defensa de los bienes comunes básicos: aire, agua, suelo y energía

 

Para las gentes que conformamos Batzarre, las prioridades en la defensa de nuestro entorno son esenciales, como también lo es la movilización social al respecto. Para ello, son fundamentales unos programas de gobierno que pongan en el centro a las personas y que prioricen, con medidas reales y cuantificables, medidas de protección y defensa de los recursos más básicos para nuestra supervivencia y la del resto de seres vivos del planeta. Y es urgente que nos pongamos manos a la obra al unísono; es evidente que ya llegamos tarde para algunas cosas, pero no podemos permitirnos mirar hacia otro lado, debemos actuar de manera inmediata y decidida.

 

  1. Aire

 

La calidad del aire que respiramos está cada vez más comprometida. Los informes anuales al respecto no mejoran y de hecho, aquí en Navarra, hay zonas con problemáticas muy concretas y que tienen unos niveles de contaminantes por encima de los recomendados por la Organización Mundial de la Salud; es un enemigo invisible pero peligroso y por tanto, hay que empezar a acometer medidas urgentes de protección y contra su privatización encubierta y contaminación y apostar por un control y una fiscalidad creciente ante:

  1. Emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y generación de Ozono.
  2. Uso de combustibles origen fósil.
  3. Ganadería Intensiva.
  4. Incendios
  5. Deforestación.
  6. Transporte con camiones.
  7. Vertederos.
  8. Incineradoras.
  9. Industrias peligrosas.
  10. Aviación.
  11. Tráfico intenso en ciudad.
  12. Humos y Vapores del Tabaco, etc.

 

  1. Agua

 

Otro de los bienes fundamentales es el agua, siendo el acceso a un agua potable de calidad cada vez más complicado; debe ser por tanto un bien público, no privatizable, ni un objeto de negocio. Estamos hablando de un derecho humano de primera necesidad al que lamentablemente más de 1.100 millones de personas no pueden acceder. La Directiva Marco del Agua (DMA) señala las principales medidas a acometer para la defensa del agua y sus fuentes:

 

  1. Protección de ríos y acuíferos, caudales ecológicos, fauna y flora de riberas, no dragados, etc.
  2. No más pantanos, canalizaciones, ni trasvases.
  3. Liberación de cauces y riberas de inundación (construcciones, regadíos, presas-azudes, etc.).
  4. Control y fiscalidad a concesiones (agua mineral embotellada, centrales hidroeléctricas, piscifactorías, etc.).
  5. Extensión y Mejora de Depuradoras (núcleos de población, polígonos industriales, conserveras, cultivos especiales, etc.).
  6. Recuperación de acuíferos contaminados (abonos químicos industriales, fitosanitarios, nitratos, etc.).
  7. Prohibición del riego “por inundación” o “a manta”.
  8. Medidas de prevención ante temporales y sequías (drenajes urbanos y rurales, depósitos de inundación, selección de cultivos y frutales, etc.).
  9. Agua de boca pública (no envasada, ni con vasos de plástico) en todos los parques y jardines, colegios, universidades, estaciones, aeropuertos, mercados, edificios públicos, etc.

 

  1. Suelo

 

El suelo es otro recurso fundamental para albergar vida y está sufriendo agotamiento por diferentes causas. Es fundamental disponer de suelo urbano y rural públicos en cantidad suficiente para cubrir las necesidades básicas de vivienda, trabajo, sanidad, educación y cultura para toda la población, empezando por la más necesitada. Ello justifica las expropiaciones necesarias, así como extender y proteger la cultura de los “Comunales”. En el suelo urbano es fundamental implementar medidas en:

 

  1. Lucha contra la especulación.
  2. Calles y plazas para la gente, no para los coches.
  3. Convivencia y Movilidad prioritariamente peatonal y en 2º lugar con transporte público accesible, barato y ágil.
  4. Rehabilitación de viviendas antes de hacer nueva construcción.

 

En cuanto a algunas de las medidas aplicables al suelo rural:

 

  1. Priorizar la Agricultura Ecológica.
  2. Proteger e incrementar los bosques y la biodiversidad.
  3. Utilizar abono orgánico natural (compost), procedente de la materia orgánica de nuestros residuos.
  4. Evitar todos los fitosanitarios químicos.
  5. Controlar, y en su caso sancionar, el abandono de plásticos agrícolas.
  6. No a la ganadería intensiva y a sus graves cargas sociales (consumo de agua, eliminación de purines, empleo de antibióticos, contaminación del aire, agua y suelo, etc.).

 

  1. Energía

 

El oligopolio eléctrico-gasístico-petrolífero privado nos ha llevado a una situación deplorable en cuanto a despilfarro energético y precios abusivos de los servicios. La sociedad civil debe ser consciente y perseguir el objetivo de que la energía sea pública y se controle por los entes públicos, como un derecho básico de acceso para toda la ciudadanía. Para avanzar en este objetivo, deberán tomarse medidas como:

 

  1. Mínimo consumo y máximo ahorro energético.
  2. Eficiencia energética (aislamientos, electrodomésticos, calefacción, reutilización, reciclaje, etc.).
  3. Cero promoción de los combustibles fósiles y promoción de energías renovables, solar y eólica sobre todo.
  4. Obligatoriedad de que los edificios e instalaciones públicas se autoabastezcan de energía propia y renovable.
  5. Promoción por gobiernos y mancomunidades municipales de generación y distribución pública de energía renovable a empresas comerciales e industriales.