MIRANDO AL FUTURO TRAS
JESÚS URRA
Lógicamente, lo que expongo a continuación está condicionado por la cercanía de los acontecimientos y está pendiente del rumbo que tomen varias incógnitas no despejadas todavía. Lo cual le confiere, cómo no, un carácter abierto y provisional. Por mi parte destacaría las siguientes conclusiones mirando al futuro.
Primera conclusión, la validez del proyecto de cambio.
El intento pro-cambio es válido y deberíamos mantenerlo mientras persistan las coordenadas actuales y mientras exista viabilidad institucional para realizarlo.
Sin embargo, soy consciente de que en el futuro pueden producirse modificaciones. Puede haber una primacía electoral mayor de Na-Bai sobre el PSN, que dependerá del resultado de la crisis en el PSN, de la ilegalización de ANV, de los resultados de Na-Bai e IU. Lo cual en las circunstancias actuales de excepcionalidad, marcadas por ETA y por la crispación actual existente en Navarra, podría acarrear mayores dificultades para el cambio.
Por otro lado, para la derecha es central impedir la alianza entre las izquierdas de diferente identidad. En este sentido, la propuesta del Diario de Navarra al PSN es muy clara: mantener el modelo institucional pergeñado en el pasado con PSN y UPN como fuerzas básicas y prestas para la alternancia. Y desde ese esquema le interpela al PSN para que sea la primera fuerza sin las muletas del nacionalismo-vasco; en caso contrario ¡leña desde el periódico! [Na-Bai debería tomar nota de esta oferta-amenaza del Diario de Navarra al PSN] Al propio tiempo, transmite su preocupación por la posible ruptura del modelo, si surge la colaboración de izquierdas.
Al calor de la crisis, en las filas de la derecha, ha reaparecido el viejo asunto de la vinculación entre UPN y el PP. La fusión de 1.991 se pactó para ser la lista más votada, requisito exigido entonces por el Amejoramiento para acceder al gobierno. La reforma de 2.006 desactiva dicha necesidad y permite la formación del gobierno por mayoría simple. Así, la separación del PP, esgrimida por el PSN en plena refriega navarrista con la derecha, si se consumara, abriría más el abanico de las alianzas, conferiría al PSN una centralidad mayor y podría extender una nueva sombra sobre el pacto de izquierdas. En otro plano, podría ser una pista de aterrizaje para un CDN muy debilitado. Pero hasta la fecha todo esto no ha pasado de las declaraciones.
Segunda conclusión, atajar los errores de ambas partes.
A) Atajar el error socialista. A mi juicio, el PSN debería corregir varios errores: su falta de claridad en el rumbo, en la alianza y en los ejes necesarios para el cambio, así como la necesidad de adecuarse a la nueva situación del vasquismo navarro tras la irrupción de Na-Bai; debería superar lo que hemos dado en llamar debilidades del PSN; y debería desterrar para siempre la pésima gestión del PSN-PSOE en la negociación encabezada por Zapatero y Blanco. La indefinición y las vías erráticas en la campaña y en el proceso negociador han sido letales. Y, en paralelo, debería llevar a cabo una rectificación obligada: Tiene que definir su línea frente a la derecha y exponer con claridad sus límites para un acuerdo con el nacionalismo-vasco. Tiene que fortalecer su proyecto en Navarra superando sus divisiones internas, consolidando un liderazgo con tiempo y apoyos suficientes, dando cabida a una mayor autonomía del PSN y ganando peso frente al PSOE-estatal. Y tiene que desechar la vía errática tan transitada en el último período con sujetos tan dispares como son ETA, Na-Bai o la derecha navarrista…
B) Corregir el error “anti-socialista” que se plasma, en primer lugar, en no querer ver las realidades diferentes que afectan al PSN y a Na-Bai y que se aprecian con nitidez en varios temas: en la subjetividad y en los deseos de sus respectivos electorados; en bastantes cuestiones relacionadas con ETA: su huella tan negativa que está presente en el electorado de centro-izquierda español y entre las izquierdas navarras de sentimientos pro-españoles, la connivencia o condescendencia del nacionalismo-vasco y del vasquismo navarrros con ETA atribuidas por diversos sectores, o las diferentes salidas que PSN y Na-Bai postulan para el mundo de ANV/Batasuna y el diferente trato que le otorgan. En este apartado incluiría también la actual situación de “excepcionalidad” y de “provisionalidad” que vive Navarra: en esta materia también aparecen diferencias entre ambas fuerzas sobre el diagnostico y sobre el proceso a seguir para alcanzar las soluciones. Evidentemente no reconocer estos y otros problemas, aunque interfieran en la formación de un gobierno alternativo, es sencillamente incomprensible.
En segundo lugar, el error anti-socialista tiene que ver con una mirada anti-PSN profusamente abonada en el pasado. Que bebe de las fuentes del radicalismo muy presente en nuestras izquierdas, un radicalismo que tuvo aspectos muy positivos en campos como el movimiento sindical, el antimilitarismo o el feminismo... pero que hoy básicamente se apoya en la futilidad retórica y en su inadecuación a los cambios habidos en la sociedad. Y que se nutre, asimismo, del etnicismo anti-español proveniente, con diferente intensidad, de todas las corrientes el nacionalismo-vasco pero sobre todo de la izquierda abertzale, cuyo buque insignia lo constituye la intimidación o incluso la muerte de los representantes democráticos de dicha identidad.
Hemos de tener presente que esta corriente anti-PSN está muy arraigada en los sectores citados. Por ello prende con suma facilidad. Por ello se convierte en una tentación muy fácil de tomar y de activar desde nuestro bando. Ahora bien, por esa vía no hay salida positiva para el cambio. Y por estas razones me parece necesario criticar el error anti-socialista en nuestro mundo.
C) La necesidad de no ahondar en las heridas. Sería nefasto alimentar una línea de confrontación total. Para ello es necesario desechar la pinza y mantener una actitud de lealtad, si se desea construir unas relaciones estables y sólidas de colaboración. Y, finalmente, ambas sensibilidades tienen que desarrollar una cultura de entendimiento: que requiere construir unas bases comunes y unas relaciones fundadas en la confianza mutua, que han de reconocer las diferencias (fácilmente detectables en sus proyectos y en sus realidades respectivas) y que han de impulsar una política activa para reducirlas, para buscar aproximaciones y, sobre todo, para hacerlas compatibles y poder convivir.
Tercera conclusión, ¿qué queremos, qué ofrecemos desde Batzarre?
Es una pregunta fundamental (que debe ir unida a la de ¿qué podemos hacer con nuestros recursos?) Se trata de empujar y hacer madurar el cambio bajo los ejes propuestos: convivencia de identidades, reforma social yendo lo más lejos que se pueda (tercera edad, inmigración, sanidad, educación), temas progresistas, planes anticipatorios para las generaciones venideras; y se trata de mantener la buena tradición de mejoras sociales adecuadas a la actualidad. Conviene, además, que concibamos el cambio como un proceso largo, donde lo principal es el rumbo, es el empezar, es tener conciencia de los problemas, es desarrollar la cultura de entendimiento entre las izquierdas... Y este objetivo nos lo planteamos por convicciones y por imperativo de la realidad navarra.
Asimismo, a mi juicio, Batzarre debe tener una posición libre, independiente, no hipotecada con unos o con otros y debe empujar en la dirección apuntada (pro-cambio, entendimiento entre las izquierdas): tanto dentro de Na-Bai como en la relación e iniciativas a establecer con PSN e IU. Creo necesario que seamos conscientes de que nos movemos en un territorio marcado por los tres bloques que actúan con mucha fuerza: UPN-PP-medios afines, PSN-PSOE-medios afines, Na-Bai-nacionalismo/vasco-medios afines; no debemos despistarnos con el bloque donde estamos y saber que para este menester es muy fuerte: en opinión pública exaltada y en medios de comunicación y de todo tipo. Por ello me parece mejor situarnos en la perspectiva de ofrecer nuestros propios mensajes en pro del entendimiento entre ambas culturas de la izquierda.
Cuarta conclusión, el futuro del PSN.
Arrastra una crisis muy larga (desde 1.995); se recupera con ZP; posteriormente empeora los resultados de las generales, aunque mejora algo de modo insuficiente con F. Puras en las últimas forales; ahora la crisis estalla de nuevo. Es difícil predecir cómo acabará. ¿Hay energía, ideas, talante, claridad en el seno del PSN… para impulsar un proyecto fuerte y claramente interesante sea bajo la forma que sea: regeneración del PSN, nuevo partido... o seguimos en el reino de la mediocridad en que se encuentran las izquierdas navarras? Hasta ahora lo mejor que ha aparecido es el “testamento” de F. Puras (1) que ha pasado sin pena ni gloria y que ha sido silenciado por todo el mundo. No se percibe hasta la fecha alternativa en ninguna dirección. Todavía es pronto para concluir cuál será el final de la crisis del PSN. No obstante, lo más probable es que los beneficiados sean la abstención/deserción, IU, Na-Bai.
¿Qué hacer, cómo actuar por nuestra parte a este respecto? No debemos ir a lo loco, ni debemos ir a hacer daño sin reflexión. Hemos de tener el mejor conocimiento que sea posible de la realidad socialista y conducirnos con la máxima prudencia. No nos parece conveniente contribuir a la pinza, aunque pueda funcionar ¡y vaya que si funciona! A la larga una actitud de ese tipo resta credibilidad a cualquier política de colaboración entre las izquierdas y simplemente la hace imposible. Sería oportuno establecer contacto con todas las sensibilidades existentes en el PSN y mantener una actitud de respeto general, que no está reñida con actuar o emitir opinión, cuando veamos las cosas claras. Es fundamental que mantengamos y desarrollemos el papel de puente hacia PSN e IU, máxime estando en Na-Bai.
La realidad socialista y su orientación son piezas clave para un discurso integrador y nacionalmente laico como el que pregonamos; hemos de trabajar para que el PSN camine en una línea mínimamente integradora; no hay otra vía en estos momentos desde el navarrismo, pues IU, además de su peculiar posición, pesa lo que pesa y CDN está como está. Y tampoco conviene olvidar que desde Batzarre apostamos por unos valores de respeto mutuo, de igualdad, de justicia entre las diversas identidades, no por procesos activos de asimilación de unas identidades por otras. Es cierto que el panorama político puede adoptar formas ahora imprevisibles o que sin ETA se pueden abrir paso realidades diferentes a la actual. Mas, salvo barbaridades mayúsculas del propio PSN, se me hace difícil que se produzca un cambio fuerte y cualitativo sobre los tres bloques político-electorales, que, con sus dientes de sierra, constantemente, se repiten desde hace 30 años. No obstante hemos de estar alerta ante las transformaciones que puedan darse y considerar las repercusiones que tendrían, las innovaciones que requerirían… Por último, no hemos de perder de vista el gran interés de la derecha en impedir como sea la operación de cambio inter-identitario.
Quinta conclusión, el futuro del gobierno UPN-CDN.
Lo normal es que introduzcan cambios en algunos materias, en las formas, en el talante... No sería extraño que estén interesados en rebajar la tensión máxime después de ganar la batalla. CDN tiene que intentar influir más y centrar la imagen general del gobierno. El mensaje transmitido por el electorado ha sido diáfano. Otra cosa es que pueda llevarlo adelante. ¿Qué actitud adoptará el PSN? Ambos bandos tratarán de ganárselo, de presionarle... Por último, existe una doble arma en manos de PSN y UPN: unos esgrimen las elecciones adelantadas, otros la moción de censura. Esto puede adquirir importancia, si se mantiene la tensión de la opinión pública.
En cualquier caso ahora toca plantear una oposición con rigor y tratar de ensamblarla entre el conjunto de las izquierdas.
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[1] Ideas básicas extraídas de la prensa: Inclusión del nacionalismo-vasco, no-frentismo, no-marginación del nacionalismo-vasco. Ni filo ni anti-nacionalista/vasco, superar el debate identitario. Hay que prever cauces para la participación del nacionalismo-vasco en las instituciones. El PSN decide el cambio alternativo, razonable, con estabilidad, gobernabilidad, pluralidad. No actúa forzado por las bases sino por análisis, hay coincidencia [es una fabulación lo expuesto en su contra] Desarrollo del PSN en una comunidad tan compleja. Riesgo de escisión. Desajuste entre su peso demográfico y su valor simbólico en España. Nada a los insultadores, a los que alientan la bronca desde dentro y desde fuera, acatamiento o autoexclusión. Dimisión por diferencia de criterio. Que otros lo logren en un futro próximo.