Presentación de la Moción de apoyo al Parque de la Memoria
2007-09-27

 

 

En primer lugar quería empezar esta intervención reconociendo la fuerza y el coraje de los familiares de los fusilados en la guerra civil en Navarra, porque no sin temor han luchado por su recuerdo, con la dignidad y el coraje que merece un asunto como este han actuado sin afán de venganza, han trabajado desde la asociación de familiares de fusilados de navarra una memoria humanitaria.

 

            Muchas son las enseñanzas que nos ofrece la memoria histórica. Muchos son también las personas que sufrieron la embestida de una cruenta guerra civil, que en nuestra Navarra se cebó especialmente contra las personas que mantenían un compromiso a favor de los valores republicanos, encarnados en la lucha por la justicia social, la igualdad, el progreso y la libertad.

 

            Los familiares de estos fusilados, no sin dolor, nos han demandado durante muchos años que reconociéramos su sufrimiento, que aprobáramos una justa declaración en reconocimiento y recuerdo a esas personas que injustamente fueron asesinadas sin nada que lo justifique. Ya que actuar así levantaría acta de una institución sensible hacia el dolor de unas familias que fueron condenadas al olvido. Podemos y debemos llenar ese vacío de justicia apoyando ahora la moción de ayuda al parque de la memoria.

 

            El elemento fundamental de este parque, apunto ya de terminar, es el muro que con los 3.300 nombres nos recuerda lo que nunca tuvo que suceder, y reserva un lugar para la memoria y el duelo hacia unas personas desechadas por la historia oficial. Por eso el parque marcará un hito en la memoria colectiva de Navarra, y particularmente en la memoria de cada uno de los familiares, como lo hizo la declaración de homenaje que aprobó el parlamento en un pleno extraordinario el 10 de marzo de 2003.

 

            Como ya es sabido, la memoria de las víctimas fusiladas en Navarra fue ocultada durante 40 años de dictadura. En todos esos años, a los familiares de estos fusilados se les ha negado la posibilidad de cerrar el duelo, de realizar ese necesario acto social e intimo. En principio porque se les negaba lo más básico; el cuerpo. Pero la represión franquista también dispuso numerosas acciones para acabar con la posibilidad de esa despedida. Ya que, por ejemplo, la literatura contra los “rojos” estigmatizaba a unas familias a las que se les condenaba al ostracismo.

 

            Ante la tragedia que vivieron muchas familias no podemos mirar para otro lado, no podemos argumentar que está ya lejos porque en los familiares, muchos de ellos testigos directos de lo que ocurrió, todavía está cerca, no podemos dar por bueno el paradigma de vencedores y vencidos que impuso el franquismo, debemos apostar por la restitución y la sensibilidad por que eso es apostar por el cierre de heridas, porque para pasar página, hace falta haberla leído antes.

 

            El reconocimiento de estas víctimas es una función central que tiene que cumplir el ámbito municipal, en este caso, ya que aparte del hecho violento en sí mismo, es la invisibilidad lo que ha producido el sufrimiento continuado durante más de 70 años. Muchos de los hijos e hijas de estos fusilados, tuvieron dificultades para encontrar trabajo en una Pamplona callada y miedosa, muchos de ellos sufrieron la penuria económica y ante esto los proponentes de esta moción no podemos callar.

 

            En Pamplona, por ejemplo fueron fusiladas 298 personas. Por eso no valen las excusas, no valen los discursos vacíos, ni la equidistancia, ante las viudas ultrajadas y paseadas, ante el robo de tierras, ante la desesperación por los desaparecidos, ante la humillación y el desamparo no hay excusas. Fueron varios los concejales de este ayuntamiento fusilados, y docenas los funcionarios depurados. Por eso ante nuestros concejales de ayer asesinados, los ediles de hoy no podemos mirar para otro lado tal y como dice la moción presentada por la asociación de familiares.

 

            Hoy nos acompaña una delegación de la asociación de Familiares de Fusilados, entre ellos está sentado Tomás Dorronsoro, hijo de Corpus teniente alcalde de este ayuntamiento y fusilado con su hijo y su hermano en Monreal, todos hemos tenido la oportunidad de leer una carta conmovedora, un relato hecho desde el dolor más humano.

 

            En Nafarroa Bai apostanos por construir una memoria histórica humanitaria, desde la solidaridad hacia las víctimas, desde las enseñanzas de esos episodios, apostando por el “nunca más y para nadie aquellos horrores”, criticando los episodios violentos que, lamentablemente, tuvieron lugar en el bando republicano también. Pero sin caer en la equidistancia, por que sabemos que la magnitud de la represión franquista es incomparable, no sólo por el número de fusilamientos, sino sobre todo porque la represión del bando franquista era una represión sistematizada, que se alargó cuarenta años, y que condenó a los familiares de esos fusilados republicanos a una crueldad inhumana, en Navarra por ejemplo sin bandos enfrentados, sin trincheras fueron ejecutadas más de 3.300 personas. De ahí que sea necesario abordar de frente las exhumaciones, la retirada de los símbolos franquistas o las anulaciones de los juicios franquistas, por que es la impunidad lo que sobre todo se opone a la memoria democrática.

 

            Cuántas lágrimas se han quedado congeladas en el silencio, cuántas palabras se han quedado en la despensa del tiempo y cuantos abrazos esperando en el aire, y hoy esta corporación debe estar a la altura aprobando la moción a favor del parque de la memoria.

 

-------------------------------------------------