Batzarre considera a todas luces, desproporcionada por el fondo y las formas la detención de 47 personas encausadas en el sumario 18/98.
En este caso, como en anteriores, se mantiene una línea de actuación con una clara intencionalidad política que, lejos de favorecer la convivencia alimenta la confrontación, y nos aleja de los cada día más necesarios caminos de entendimiento para la resolución de los conflictos.
No se puede aprovechar el creciente rechazo social a la violencia de ETA y a su actuar, para justificar una actuación arbitraria e injustificada.
Hace falta un cambio de rumbo muy profundo por ambas partes en base a una reconsideración exquisitamente democrática. Desde Batzarre constatamos que tanto la ley de partidos y el sumario 18/98 como la propia ley de partidos que aplica ETA nos llevan a un túnel sin salida que es necesario reconducir.