La insensibilidad de UPN
2007-12-11

La insensibilidad de UPN

(11/11/07)

 

Uno de los lastres democráticos más importantes que tiene el tandem UPN-PP, es su histórica negativa a condenar el alzamiento del 36, la represión derivada del mismo, así como al propio régimen franquista. Lo más que se ha conseguido en el Ayuntamiento de Pamplona es que UPN aspruebe un a moción de rechazo genérico, parece que les da miedo concretar, de los regímenes autoritarios y dictatoriales.

 

Otro tanto cabe decir de su negativa a reconocer a las miles de víctimas del franquismo, entre las cuales se encuentran 298 pamploneses, 6 de ellos concejales de Pamplona elegidos democráticamente.  

 

Que un partido democrático, en la Europa del siglo XXI, siga sin condenar estos hechos y sin reconocer a sus víctimas, es una rémora democrática que no se justifica ni por el tiempo transcurrido (solo hay que mirar a los ojos de los familiares de las personas fusiladas), ni por las vuleneraciones de derechos humanos que puediera cometer la república, condenables igualmente. Toda violencia que vulnere los derechos humanos es condenable la practique quien la practique, sin que quepan excusas ni falsas equidistancias. ¿Alguien se imagina que un partido democratico alemán de centro-derecha no condenase el nazismo?

 

A todo ello se suma la tantas veces recordada circunstancia concreta de Navarra, donde no hubo frente de guerra sino un golpe de estado contra un régimen democrático, acompañada de una represión cruenta donde las haya.

 

Recientemente se ha aprobado por parte del Pleno del Ayuntamiento de Pamplona, con la abstención de UPN, una moción de la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra en la que se reconocía su labor, se les otorgaban 30.000 euros de subvención para el denominado Parque de la Memoria, y se instaba a colocar una placa de homenaje a los 298 fusilados de Pamplona. Una moción ampliamente celebrada por la mayoría social de Pamplona y por los familiares de las víctimas.

 

Pues bien, la forma en que se está gestionado este acuerdo de pleno por parte del grupo de gobierno de UPN en Pamplona, no puede ser calificada sino de indignante, tanto desde el punto de vista democrático, como por la insensibilidad y desidia mostrada hacia las víctimas del fraquismo.

 

Ya en la pasada legislatura, impideron al menos en 3 ocasiones que la misma moción fuera siquiera debatida, provocando una importante frustración entre los familiares de fusilados presentes en el pleno.

 

En esta ocasión, y transcurridos varios meses desde la aprobación de la moción, por supuesto todavía no han hecho efectivo el pago de la subvención y ni siquiera lo han previsto en el borrador de presupuestos para el 2008. Parece que es más importante gastarse 35.000 euros en la “Noria de invierno”, que 30.000 euros en recordar a los más de 3.000 fusilados navarros.

 

El pasado miércoles 21 de noviembre la mayoría de la corporación solicitamos en la Comisión de Urbaismo que la colocación de la placa en homenaje a los fusilados de Pamplona se consensuara con la Asociación de Familiares de los Fusilados de Navarra, y que se realizara un acto de inauguración y homenaje, contando con dicha asociación, en el momento en que se colocase la placa conmemorativa. Una placa que, además de la aprobación en pleno ha requerido de al menos 8 preguntas en comisión y dos ruegos en pleno, pues se negaban a dar respuesta.

 

Ese mismo miércoles, la citada asociación de familiares solicitaba ser consultada antes de la colocación de la placa e instaba al Ayuntamiento a que se hiciera un acto de inauguración y homenaje.

 

Como no podía ser de otra forma al parecer, UPN hace caso omiso tanto a la Asociación de Familiares (lo más importante en este caso) como a la mayoría de la corporación, y coloca la placa en un lugar no deseado por la asociación, a tres metros de altura, con una falta ortográfica incluida, y de un tamaño ridículo si se desea que la ciudadanía lo contemple con normalidad. Al parecer, es muchísimo más importante colocar una placa en la nueva Estación de Autobuses (de un tamaño 4 veces superior, sólo en castellano y para mayor gloria del Sr. Sanz y la Sra. Baricana, “inauguradores de la misma”), que recordar y homenajar a los 298 pamploneses muertos por “defender la libertad y la justicia social”.

 

Que ante una cuestión como esta, por su sensibilidad, por haber 6 ex -concejales de esta corporación elegidos democráticamente entre los asesinados y un largo etc., no se tenga más cuidado, denota una insensibilidad insultante hacia las víctimas y sus familiares.

 

Es una buena noticia que la ciudad de Pamplona y su Ayuntamiento, de manera oficial, por fin reconozcan la tragedia que esta ciudad tuvo que sufrir durante la guerra civil. Hacerlo sin el apoyo del grupo político en el Gobierno, poniendo todas las travas posibles, y sin la sensibilidad y atención necesaria hacia los familiares de las víctimas, es de una indignidad que asusta.

 

Txema Mauleón

Concejal de Iruña por Nafarroa Bai y miembro de batzarre

 

11-11-2007