La posible participación de los jóvenes de Lesaka en graves atentados y acciones de ETA en ningún caso debe servir de coartada para justificar una actuación de la Guardia Civil que cuando menos exige cada vez con más fuerza una investigación exhaustiva e independiente.
Sabemos que los hechos imputados a estos jóvenes pueden ser de una gran gravedad y merecen o merecerán en el caso de comprobarse que la justicia actúe contra ellos con la pena que corresponda.
Partimos también de que ETA y su actividad deben desaparecer por razones éticas, sociales y políticas, como lo hemos dicho en repetidas ocasiones.
Pero nos encontramos con que todo apunta a que la actuación policial ha podido vulnerar los derechos de los detenidos y esto no se puede justificar en ningún caso. Esta actuación, ante la evidencia de los malos tratos, exige una investigación rigurosa, que cuando menos debe partir de la retirada cautelar de los agentes que actuaron y que no se den por buenas las versiones oficiales sin esa investigación rigurosa. No se pueden admitir la voces que dan todo por bueno sin ningún cuestionamiento. No se debe intentar tapar lo sucedido, sino buscar toda la verdad de los hechos y actuar en consecuencia.
Toda vulneración de derechos humanos es inadmisible y esto es valido también para la lucha contra ETA y por ello seguimos exigiendo que se pongan los medios legales y técnicos para que se eviten los malos tratos y torturas por parte de las Fuerzas de Seguridad. Si esto exige, como creemos nosotros, la derogación de leyes de excepción y antiterroristas, hay que hacerlo y con prontitud.
Iruña, 10 de enero de 2007