Batzarre ante el aberri eguna de este año, apuesta por la convivencia entre las diferentes identidades de nuestra sociedad. Una convivencia basada en valores liberales, democráticos y republicanos desde el respeto mutuo y la tolerancia que respete las diferentes formas de sentir y vivir en nuestra sociedad.
En este sentido, y más tras los últimos resultados electorales, debemos apostar por la colaboración entre las diferentes izquierdas, para terminar con una inercia de separación que no nos ha traído buenos resultados. Dejando de lado el frentismo, e invocando actitudes respetuosas con el otro, reconociendo la legitimidad de los diferentes sentimientos nacionales.
A juicio de Batzarre, la convivencia de identidades debe ser además una de las bases, junto con los cambios sociales, para trabajar el cambio político que deseamos.
Debemos apostar por compartir que la realidad de la navarra actual viene determinada por una profunda heterogeneidad, una personalidad propia muy acusada y una existencia de afinidades con la CAV, que va más allá de la simple relación de vecindad, así como un vínculo con el resto de España, sentida por la mayoría de la sociedad navarra.
De ahí que consideremos que debe existir también un reequilibrio a favor del vasquismo en el amejoramiento, en la representación de la cultura institucional, en el respeto a la ikurriña, en la política sobre el euskera, es decir normalizar en lo público el hecho vasco.