Para Batzarre la propuesta del lehendakari Ibarretxe en lo referido a Navarra constituye un grave error y resulta contraproducente para las relaciones entre la CAV y Navarra.
Batzarre sobre esta cuestión desea expresar lo siguiente:
1) Es inadmisible que el Sr. Ibarretxe se arrogue la representación de los cuatro territorios y actúe como si fuera el lehendakari de los mismos al elevar una propuesta así al presidente Zapatero desde su cargo de lehendakari, no como dirigente de su partido. Es inadmisible, pues se realiza al margen de las instituciones navarras y pretende ser pactada con el presidente Zapatero sin contar para nada con las instituciones citadas, que se habrán enterado por la prensa.
2) Es inadmisible que se atreva a definir una nación vasca que incluye a Navarra en términos jurídico-políticos (no culturales) al margen de la voluntad de la población navarra. O que, al margen de las instituciones representativas de Navarra, se atreva a meterse en asuntos navarros como la oficialidad del euskara y la política lingüística a seguir, un órgano institucional común, la posibilidad de configurar una institución de los siete territorios (suponemos que se refiere a Udalbiltza), sobre una euro-región vasca, etc. Y todavía es más grave que realice esto sabiendo como sabe que su propuesta únicamente puede coincidir más o menos con la opinión de 12 de los 50 miembros del parlamento foral de Navarra (un 24%).
3) Resulta increíble que después de tres décadas de experiencias negativas se repitan los mismos errores y las mismas vías que han redundado en una imagen de exterioridad para con Navarra por parte del vasquismo. Si ya fue un error mayúsculo que gentes exteriores y carentes de representación en Navarra intentaran establecer en Loiola un acuerdo sobre Navarra (que según fuentes de prensa no desmentidas se habría depositado en el Vaticano de haber salido adelante), la actual propuesta del lehendakari Ibarretxe, al margen de su evidente inviabilidad, es un error grave e incomprensible.
4) Batzarre puede estar más o menos de acuerdo en los asuntos que plantea sobre Navarra. Pero esto es muy secundario aquí y ahora. En este caso, lo importante es que el Sr. Ibarretxe no puede atribuirse una representación que no ostenta. No le toca formular propuestas al Presidente del Gobierno central sobre Navarra y para Navarra. Y una vez cometido ese error, no vale para nada aducir, después, que las instituciones y la ciudadanía navarras tendrán la última palabra. ¡Faltaría más!
5) Actuaciones de este estilo resultan totalmente contraproducentes para las relaciones entre la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra y para desarrollar una buena convivencia entre las diferentes entre identidades y entre las comunidades afectadas.
Pamplona a 12 de Mayo del 2008
Iruñean 2008ko maiatza 12an