XXI Marcha al Polígono de tiro de las Bardenas
2008-06-01

XXI MARCHA AL POLÍGONO DE TIRO

 DE LAS BARDENAS

 

Badakigunez Bardeetako komunitatea eta Defentsa Ministerioren arteko kontratua amaitzen da. Beraz aurten tiro poligonoaren jarraipena erabakitzen da. Gauza berbera gertatu zen 2001ean, eta 7 urteetako akordioa berritu zuten, instalazio militar hau deusestatzeko beste alternatiba bat bilatzeko ahaleginak egitearen baldintzaren pean.

 

Amaiera gertu genuenean Chacon anderea, beste akordio bat sinatzeko ideia plazaratu du, kasu honetan epe luzerako. Bardeetako komunitateak ez du bere eritzia definitu baina datuak ez dute optimismoarentzako lekurik usten. 

 

 

Mucho nos tememos, a tenor del nerviosismo demostrado por la Junta de Bardenas ante nuestra oposición al polígono de tiro, que la Junta a lo único que aspire sea a mejorar aún más sus ingresos por el alquiler de este terreno. Pero la Junta de la Comunidad de Bardenas no es un ente etéreo; está compuesta, como sabemos, por representantes de dos valles, un monasterio y 19 ayuntamientos, que decidirán si nos libramos de las molestias y riesgos que entraña el polígono de tiro y recuperamos las Bardenas para la paz, o si “París bien vale una misa” y, dejando a un lado sus repentinas preocupaciones por la incidencia sobre nuestra salud del armamento que se experimenta aquí, renuevan las Bardenas para la guerra. Hasta ahora, el único ayuntamiento que se ha definido con claridad, ha sido el de Tudela que ha anunciado que votará en contra de un nuevo convenio. El resto, sin duda, espera indicaciones claras de los partidos navarros que ostentan las alcaldías. UPN y PSN decidirán a este respecto nuestro futuro. Un futuro, que no se decidirá proporcionalmente respecto a la voluntad de la ciudadanía; en primer lugar, porque no se nos consulta, porque no se acepta la realización de una consulta ciudadana para saber qué quiere la gente, si desmantelar el polígono de tiro, o que continúe; en segundo lugar, porque no es democrático que pese tanto la representación de dos mil personas como la de unas decenas o la de 33.000. Las obsoletas ordenanzas de la Comunidad de Bardenas no recogen la posibilidad de usar militarmente su territorio, pero han encontrado el apaño para hacerlo; sin embargo, no se han acomodado a la democracia en la representatividad de vecinas y vecinos en la Junta, y continúan aplicando la norma de una entidad, un voto; y, en tercer lugar, porque solo deciden entes navarros, mientras hay municipios aragoneses que sufren tanto o más que aquí los riesgos del polígono de tiro.

 

Algunos temen una expropiación solamente porque podrían recibir menos dinero. Pero este territorio, de hecho, ya está expropiado por Defensa, ¿acaso no son los “intereses de estado” los que han hecho posible una actividad no contemplada en las ordenanzas? Si la Junta de Bardenas, los ayuntamientos, y el Gobierno de Navarra dijeran alto y claro: “Sra Ministra, queremos que desmantelen este polígono de tiro porque nos importan más nuestras ciudadanas y ciudadanos que sus euros”, si enviasen un mensaje contundente de oposición a un nuevo convenio, ¿se atrevería un gobierno democrático a imponer nada menos que una instalación militar de estas características contra la voluntad de todas las autoridades implicadas? Creemos que no, y si fuera que sí, quedaría a salvo, al menos, la dignidad de quienes nos representan y nos demostrarían que podemos confiar en ellos.

 

Llevamos 57 años de polígono de tiro en esta tierra, 57 años sobrevolando nuestras cabezas ejércitos cuyos aviones han bombardeado Vietnam, Irak o Afghanistán.  57 años escuchando temblar el cielo y los cristales. 57 años temiendo, sintiendo que cuando una bomba “se pierde” y cae desde uno de estos aviones, lo hace demasiado cerca de nuestras casas. 57 años con una treintena de accidentes y veintiun militares muertos. 57 años sabiendo que, caso de un conflicto bélico, esta instalación será un peligro de primer orden. 57 años sin saber qué armamentos concretos se han experimentado aquí. Y aún quieren que sigamos así. Y si ya nos sobran los motivos con todo lo dicho anteriormente para aceptar pasivamente que el polígono de tiro continúe en las Bardenas, le añadimos uno no menos importante: queremos las Bardenas para la vida. Sí, también pretendemos el desmantelamiento del polígono de tiro, bombardeo y ametrallamiento de las Bardenas, porque compartimos un anhelo de paz. Nos aterran todas las muertes violentas, todas las bombas, todos los disparos contra seres humanos. Condenamos las bombas que caen sobre Bagdad y también las que estallan aquí cerca, como la de esta noche en Zarauz. Nos sobran tutelas militares para nosotros y también para otros seres humanos. No queremos ser sensibles sólo a la injustificable violencia de nuestro entorno, e insensibles a la que sufren otros más lejos.  Pero también decimos que no nos sirven las voces que piden el desmantelamiento del polígono de tiro y no repudian otras bombas. Nosotras, nosotros, estamos contra todas las bombas. En la Asamblea Antipolígono, no queremos que estallen bombas aquí ni allá. No queremos salvadores armados.

 

Por eso, mientras en Zaragoza se celebraba el día de las fuerzas armadas, aquí, las fuerzas desarmadas, hemos dejado sentir nuestra voz antipolígono y hemos apelado a la conciencia de quienes tienen voto para decidir nuestro futuro.  De aquí a diciembre todavía tenemos tiempo. Hay que parar este despropósito y dejar a las nuevas generaciones unas Bardenas libres de bombas y armamento. Y queremos hacerlo con lo único que tenemos y queremos tener para ello: con la palabra.  Por eso vamos a terminar estas palabras, con un poema de Cristóbal Vega que dice así:

 

ARMAS DEL FUTURO

 

                                   Con palabras.

 

                                   (¡Quitad las espoletas

                                   a las bombas!)

 

                                   Sin pistolas.

                                   Sin tanques y sin espadas.

 

                                   Con palabras

 

                                   Solamente con palabras

                                   vamos a construir el mundo

                                   del futuro

                                   ...

 

                                   Sin pistolas.

                                   Sin metralla.

                                   Sin sangre y sin rencor

                                  

                                   Con palabras

 

                                   Nada más que con palabras

                                  

 

                                   Sin pasiones que quiebren la armonía

                                  

                                   Sin odios. Sin el llanto ni la muerte

                                   que dejan a su paso las batallas…

 

                                   Fundiremos

                                   continentes y razas

                                   para construir los mundos del futuro

                                   con palabras.

 

                                   ¡Solamente con palabras!

           

                       

ASAMBLEA ANTIPOLÍGONO,                            

Las Bardenas, 1 de junio de 2008