En este documento se recogen en resumen una parte de las conclusiones que venimos defendiendo sobre Na-Bai. Nos parece mejor aplazar la reunión de la Coordinadora Ampliada para cuando se conozcan las posturas de las diversas fuerzas y su alcance practico, las posiciones de los independientes, lo que salga de la próxima asamblea... De este modo podremos debatir sobre unas bases más completas.
I.- Contexto actual
Simplemente enunciaremos los rasgos principales en los que Na-Bai llevará a cabo su actividad en los próximos tiempos:
En Navarra se constata una estabilidad electoral y una diferencia parlamentaria muy ajustada para el cambio. Asimismo, las distintas fuerzas políticas navarras se encuentran en una situación problemática por distintos motivos: cambio de liderazgo en UPN y PSN, reveses electorales, dificultades de la IA con el problema de la violencia, etc.
En la Comunidad Autónoma Vasca (CAV) son evidentes la inestabilidad y el posible cambio de ciclo electoral-institucional con un panorama en principio no muy halagüeño para las fuerzas nacionalistas-vascas.
En general, persistirá la influencia procedente del deterioro económico y, en otro plano de menor importancia, de la acción de ETA y Batasuna/ANV.
II.- Diagnostico sobre Na-Bai
A nuestro juicio, los elementos más relevantes son estos:
a) Puntos fuertes de Na-Bai.
La hegemonía en el tercer bloque electoral y en buena medida la sustitución de Batasuna/ANV en Navarra a favor de Na-Bai.
El éxito electoral alcanzado hasta ahora, aunque sin rebasar los límites del vasquismo: 29,4% en las forales de 1.979, el 23,53% en las generales de 1.979, el 25,85% en las europeas de 1.987.
La integración en Na-Bai de un electorado mayoritariamente de izquierdas y heterogéneo en sus sentimientos de pertenencia.
Y, sobre todo, destacaremos los dos pilares de Na-Bai: el deseo de cambio desde las instituciones y la unidad lograda hasta la fecha entre diferentes.
b) Pero Na-Bai no está consolidada. Hay factores que la desestabilizan.
Los más importantes, bajo nuestro punto de vista, son estos:
El fracaso por ahora del cambio, teniendo en cuenta su gran valor en la gestación de la Na-Bai actual.
La actual línea del PSN: claramente decantada hacia el respaldo de la gobernabilidad de UPN-CDN en detrimento de la colaboración con las izquierdas.
La situación compleja y excepcional de Navarra, que requiere soluciones complejas y difíciles.
Las poderosas interferencias que Na-Bai sufre desde la CAV.
La acción de ETA y ANV, que interfiere continuamente en la posición política de Na-Bai, en sus alianzas, etc.
Los problemas internos de Na-Bai: los desacuerdos políticos, las rivalidades inter-partidarias, las dificultades para un avance organizativo y para la definición política en varios temas que afectan a los ejes básicos de Na-Bai como luego comentaremos.
Estos serían los más destacables para Batzarre:
Na-Bai destila un producto excesivamente nacionalista-vasco, si pretende abarcar a izquierdas nacionalistas y no-nacionalistas del tercer bloque electoral existente en Navarra; se trata de un nacionalismo blando, pero constante como se puede observar en: la posición ante los diferentes planes de Ibarretxe, una parte del trato concedido al PSOE-PSN, las dificultades para abordar el problema de ETA en los sucesivos programas, la posición sin matices ante la ilegalización, la política errática ante ANV, la escasa representatividad de los sectores no-nacionalistas vascos en la coalición... Todo esto es contrapesado por la sociedad y por la presión electoral que empujan en la dirección opuesta. La sociedad navarra demanda poco nacionalismo.
El escaso desarrollo organizativo de uno de los dos polos que conforman Na-Bai: nos referimos básicamente al cuerpo social activo de Na-Bai, que no está afiliado a los partidos.
Las dificultades para una buena integración y articulación de los diferentes grupos de Na-Bai en los pueblos donde hay candidatura municipal. Y la practica inexistencia de Na-Bai como tal en los sitios donde no hay acuerdos municipales.
La insuficiente representatividad de los sectores no-nacionalistas vascos en la coalición y los problemas habidos para una buena integración de estos sectores.
d) En esta encrucijada, en este cruce de elementos contradictorios se mueve Na-Bai en estos momentos.
III.- Los retos actuales de Na-Bai:
A continuación, de modo resumido, expondremos los principales retos de Na-Bai. Consideramos un error reducir los desafíos de Na-Bai a los problemas organizativos. Hay problemas políticos de primera magnitud sin resolver en estos momentos.
1) Impulsar el cambio, hacerlo posible.
Partimos del interés del cambio para la sociedad de izquierdas y progresista y de la demanda para sustituir a una derecha instalada en el gobierno durante tantos años.
Para ser atractivo el cambio ha de dar satisfacción en sus líneas básicas a la convivencia de identidades y a las causas sociales, progresistas, de izquierdas...
Y para ser viable ha de atajar los diferentes y complicados problemas con que se encuentra el cambio. Por ello, consideramos importante dar cuenta de los mismos:
En primer lugar están los problemas generales:
Las contradicciones e intereses opuestos entre PSN y Na-Bai: al primero el acuerdo le crea problemas con su electorado, a Na-Bai ninguno.
La falta de entendimiento entre sus élites respectivas.
La excepcionalidad y la complejidad de Navarra en la fase actual: por el fenómeno de ETA, por el valor simbólico de Navarra en la disputa entre el nacionalismo vasco y el español, por su pluralidad identitaria.
En segundo lugar se encuentran los problemas del PSN:
Sin un rumbo claro hacia la izquierda, sin apostar suficientemente por un acuerdo inter-identitario.
Las desconfianzas existentes en el electorado del centro-izquierda navarrista y español para un acuerdo con Na-Bai.
La inexistencia de unas bases firmes y elementales para la colaboración entre las izquierdas navarras, que superen su tradicional distanciamiento durante la democracia.
Los errores de ZP sobre la cuestión navarra en la negociación con ETA al tratar el tema de Navarra sin Navarra (en los acuerdos de Loyola).
En tercer lugar se hallan los problemas de Na-Bai:
Su escasa voluntad para entender los problemas del PSN.
Las dos fuentes tradicionales del error anti-socialista en Na-Bai: el anti-españolismo abertzale y el anti-PSOE de la izquierda radical, ambas actitudes tomadas hoy como aseveraciones absolutas son erróneas, pero cuentan con amplio predicamento en las bases de Na-Bai.
Sin cultivar con esmero una relación complicada y difícil con el PSN, que es el aliado central para el cambio.
Por último, los problemas procedentes de ETA y de ANV:
Ambas ostentan la representación electoral más baja de su historia en Navarra.
Pero ETA desestabiliza la política mediante el asesinato, la amenaza. Y utiliza el chantaje ventajista: derecho de autodeterminación y territorialidad por abandonar la violencia.
La acción de ANV complementa políticamente la estrategia de ETA.
Ambas obstaculizan el cambio, el acuerdo inter-identitario y la colaboración normal entre las izquierdas navarras.
2) Propiciar una alianza central con PSN e IU.
Este acuerdo a tres bandas es central para el cambio y para la convivencia de identidades.
Con IU no existen problemas. Los problemas residen en el entendimiento entre PSN y Na-Bai.
Exigencias al PSN:
La política actual del PSN consiste en facilitar la gobernabilidad de UPN, con cierta oposición, y presentarse como la alternativa central para las forales de 2.011.
Esta línea es criticable: porque impide el entendimiento entre las izquierdas y el cambio; porque se subordina a la derecha y debilita las políticas sociales; porque margina al pro-vasquismo navarro y fomenta el frentismo; porque da alas a las tesis anti-socialistas en Na-Bai.
Mas Na-Bai no ha de quedarse solo en esto. Ha de fijar su mirada también en los sectores socialistas proclives al acuerdo y sobre todo en el electorado del PSOE-PSN: debe ganarse su confianza para el cambio y para el gobierno alternativo.
Y, en cualquier caso, hay que de exigirle al PSN un cambio de rumbo hacia la izquierda; hacia el acuerdo inter-identitario; hacia lo que une a las izquierdas navarras.
Compromisos de Na-Bai:
Una política de rechazo total a ETA y una crítica firme a Batasuna/ANV; la solidaridad con las víctimas causadas por ETA; el fomento de la convivencia de identidades.
Hincarle el diente a los obstáculos para la colaboración entre las izquierdas y afrontarlos: no se trata exclusivamente de la mala fe socialista; una parte de sus argumentos y de sus dificultades son reales.
¿Conviene una moratoria ante algunos temas centrales del llamado conflicto vasco-navarro dada la excepcionalidad que impone ETA entre las gentes vasco o navarro-españolas, dada la falta de un consenso mínimo en la sociedad vasco-navarra, dada la no urgencia de los problemas por la ausencia del dramatismo nacional(ista) del pasado?
3) Rechazo total de ETA. Crítica firme a Batasuna/ANV.
El punto de partida actual y la perspectiva a medio plazo son la continuidad de ETA y la subordinación política total por parte de ANV.
Son necesarias rupturas importantes de Na-Bai ante ETA y ANV/Batasuna.
Ante ETA:
a) Deslegitimación social de ETA por razones morales y democráticas de principio: porque practica la pena de muerte, porque impide el ejercicio de la libertad a miles de personas. Y por razones políticas, ya que se opone y obstaculiza el cambio.
b) Desaparición de ETA sin contrapartida política alguna.
El futuro de la sociedad nunca debe residir en un grupo para-militar.
c) Tras su desaparición propiciar una salida no revanchista:
que cierre las heridas de la violencia; que legue a las generaciones venideras una enseñanza clara: la tragedia de la violencia no trae más que males; que reconozca la dignidad humana de todas las víctimas; que deseche la cultura de la violencia y el chantaje en una sociedad democrática; que aborde con generosidad el problema de los presos y exiliados…
d) En la lucha contra ETA, respeto escrupuloso del Estado de derecho a los derechos humanos.
Tolerancia cero a la vulneración de los derechos humanos por el Estado democrático de derecho. Los poderes democráticos del mismo deben separar lo que deviene de ETA de aquello que no es una actividad política complementaria dentro de un entramado político-militar y que no forma parte del mismo.
Crítica firme ante ANV:
Por su política seguidista de ETA: el eje principal de su línea política coincide con los objetivos políticos y con la estrategia política de ETA. Por su inconsecuencia: no rechaza a ETA que vulnera los derechos humanos y mata por pensar diferente o por ser de la otra identidad.
Na-Bai debe mantener una actitud de lejanía, de no-condescendencia hacia ANV: Por apoyar políticamente (o mirar para otro lado) ideas, acciones, que implican el asesinato y la amenaza constante. Por defender el exclusivismo nacionalista, la supremacía de una de las identidades...
Na-Bai debe colaborar con ANV, como con cualquier otra fuerza, en la defensa de los intereses de la población. Pero sin ceder al chantaje; sin mirar para otro lado ante la vulneración de los derechos humanos; sin aparecer con ANV como un bloque compacto que está de acuerdo en lo sustancial.
Ha de combinar la firmeza con el dialogo, cuando sea posible y conveniente. Ahora bien, ha de mantener claridad absoluta ante las gentes de ANV y ante la sociedad: no tenemos un cordón umbilical con estas organizaciones; al contrario, nos separan unas diferencias abismales. Lo cual no obsta para que nos opongamos a su ilegalización, mientras no haya pruebas concluyentes de su vinculación orgánica con ETA.
4) La independencia de Na-Bai con respecto a las fuerzas políticas de la CAV.
Na-Bai debe construirse como una fuerza navarra, como una fuerza independiente de las fuerzas políticas de la CAV. Este es uno de los retos que le aguardan. Y no es fácil de lograr: pues ha de conjugar los vínculos ideológicos, políticos, culturales, afectivos, organizativos que le unen a fuerzas de aquellas tierras, con la necesaria independencia que requiere la realidad navarra.
Para esto ha de ser consciente y ha de tener en cuenta varias cuestiones de diversa índole que afectan a este tema:
Las interferencias provenientes de los partidos nacionales vascos -con los que las fuerzas de Na-Bai están vinculados- y que se manifiestan de distintas formas: por ejemplo, trasladando aquí más o menos explícitamente sus disputas, condicionando las posiciones a defender en Na-Bai por conveniencia de estos en la CAV.
La tradicional ingerencia ejercida en las fuerzas navarras de obediencia abertzale desde el bizkaitarrismo o el guipuzcoanismo en la época más reciente.
La desproporción existente entre Navarra y la CAV en población, economía; así como su diferente estructura política o sindical..... que pueden dar pié a alianzas diferentes, a contradicciones entre bienes o intereses legítimos, etc.
El criterio independiente con el que abordar (por parte de Na-Bai) las legitimas contradicciones y diferencias existentes entre ambas comunidades o entre las fuerzas políticas de dos comunidades autónomas constituidas, independientes y claramente asentadas, que deben respetarse y mejorar sus relaciones y afinidades.
La acción de ETA y ANV que exige la territorialidad, que fomenta un movimiento asimilacionista por vías violentas o autoritarias contra la opinión de la inmensa mayoría de la población navarra.
La imagen de Na-Bai en este controvertido tema (su relación con las fuerzas políticas similares de la CAV) es negativa a los ojos de amplios sectores de la sociedad navarra. Esta constatación ha de ser tenida en cuenta por Na-Bai para cultivar y transmitir una independencia indiscutible.
5) ¿Na-Bai aspira a agrupar al tercer bloque electoral de Navarra en una plataforma de izquierdas, progresista, plural entre nacionalistas-vascos y no-nacionalistas vascos?
En Navarra desde el inicio de la democracia se constituyen tres grandes bloques electorales: la derecha, el bloque socialista y un tercer bloque formado por el resto de fuerzas de izquierdas y progresista, muy heterogéneo (nacionalistas-vascos y no-nacionalistas, gentes más o menos decantadas a la izquierda), al que la dispersión electoral le ha perjudicado evidentemente. Na-Bai debe aclarar si aspira a reunir al conjunto del tercer bloque electoral o solo a una parte del mismo. Este bloque, dada la heterogeneidad de las fuerzas que lo componen, admite que se den uno o dos agrupamientos político-electorales: principalmente en función de unas bases más o menos abiertas ante el hecho identitario.
Si se opta por un solo agrupamiento, hay que establecer unos denominadores comunes que respeten la pluralidad existente. Y esto se tiene que visualizar en todos sus aspectos: en el programa, la representatividad, la estética, el respeto y la expresión pública de las sensibilidades existentes, etc.
6) Un modelo organizativo de carácter mixto para Na-Bai que responda a su doble composición: partidos y personas no-afiliadas. Y que se estructure como coalición de partidos y como fuerza propia.
Batzarre considera que un modelo mixto de estas características encaja mejor con la actual realidad de Na-Bai: los partidos y las personas no-afiliadas o afiliadas a uno de los partidos, aunque con una doble lealtad (hacia uno de los partidos y hacia Na-Bai). Este planteamiento requiere, a nuestro juicio, lograr un consenso básico entre partidos e independientes sobre el modelo a desarrollar, avanzar de modo gradual, no poner todo patas arriba, pero dar participación al cuerpo activo de Na-Bai. Este sería el primer debate a solventar: ¿qué orientación se adopta?
Por ello, en estos momentos más que una articulación detallada nos parece de interés exponer los ejes para afrontar los procesos de integración pendientes. La propuesta se hace en la perspectiva de un modelo mixto y más complejo:
a) Desarrollar una estructura autónoma de Na-Bai
Esto debería suponer varias modificaciones:
Complementar los organismos actuales con gente elegida directamente y definir los porcentajes provenientes de los partidos y de la elección directa.
Mantener la asamblea.
Crear una estructura intermedia, un consejo, que cubra el hueco entre la asamblea y la permanente, con funciones a determinar, compuesta por una representación designada por los partidos y otra de elección directa.
Crear grupos de apoyo al trabajo institucional.
Estudiar con un plazo determinado los mecanismos para la designación de las candidaturas en las próximas forales y municipales.
Estudiar los mecanismos diversos para la toma de decisiones especificas: mayorías variadas según los temas de que se trate, etc.
Esto requiere, lógicamente, la confección de un censo de afiliación.
b) Desarrollar un proceso de integración en los pueblos en función de la realidad existente: pueblos con unidad municipal, pueblos sin unidad municipal, pueblos sin representación municipal de Na-Bai:
El punto de partida es la existencia de realidades locales muy diferentes. En la zona Norte hay pueblos con candidaturas de Na-Bai y otros donde cada partido ha montado la suya por razones muy variadas. En la Ribera y en la zona Media hay numerosas candidaturas unitarias de izquierdas o progresistas. Este hecho sucede, a juicio de Batzarre, o bien porque se trata de poblaciones reducidas; o bien porque existe una gran fragmentación (Na-Bai, IU, escindidos del PSN, independientes de estos partidos) y una gran debilidad de todos ellos. Batzarre defiende la línea de primar la alternativa municipal frente a la derecha y agrupar a las gentes de izquierdas que se sitúan fuera del PSN en candidaturas unitarias de izquierdas donde la promoción de la sigla sería en detrimento claro del interés de la localidad.
Otro problema añadido es la dificultad que está surgiendo para la integración de los colectivos de Na-Bai en varias localidades donde ha habido candidatura municipal conjunta.
Partiendo de ésta realidad tan diversa nos parece conveniente ser flexibles y establecer fórmulas organizativas y de integración diferentes en función de la realidad concreta: que vaya desde los pueblos con representación municipal y con un buen clima interno en Na-Bai.... hasta aquellos donde la colaboración se circunscriba al ámbito foral y estatal. No merece la pena forzar falsas unidades donde no se reúnen las condiciones para una buena agrupación.
En los pueblos con representación municipal de Na-Bai se debería actuar, asimismo, bajo el criterio de autonomía local en materias locales, de una relación de ida y vuelta entre la organización local y la permanente de Na-Bai... En temas locales no se puede funcionar por decreto-ley desde la dirección de Na-Bai y exigiendo la obediencia ciega.
c) Pluralidad e integración de las minorías. Representatividad de las mismas:
Batzarre es quien “desentona” en el paisaje ideológico actual de Na-Bai. Ya hemos hecho referencia a diversos asuntos en los que Batzarre no comulga con la mayoría expresada por las fuerzas nacionalistas-vascas. Por otro lado, si se pretende abarcar al tercer bloque electoral hay que establecer un denominador común satisfactorio para las diferentes sensibilidades y hay que asumir la expresión pública de los desacuerdos que pueden existir en el seno de Na-Bai: cualquiera que sea la sensibilidad que esté en mayoría.
Así pues, en una coalición incipiente y tan heterogénea como es Na-Bai se ha de combinar la claridad en los temas cruciales (tanto para exigir el acatamiento de la mayoría como para la libertad de voto) tomando como base los acuerdos programáticos suscritos por los cuatro partidos o los acuerdos que se establezcan en el futuro... con el criterio de la flexibilidad y la libertad para las minorías en otros asuntos de tal modo que se permita la presencia de las diferentes sensibilidades. Parece evidente que en temas como la investidura de gobierno o en el voto global de presupuestos debería haber un acuerdo. Ahora bien, tomando prestadas las palabras de uno de los partidos de la coalición: en los presupuestos ha de haber acuerdos en el 70-80% y perfectamente puede haber desacuerdos en un 20-30%. Y para resolver esta cuestión (el equilibrio entre la mayoría y la diferencia de la minoría) no valen medidas disciplinarias. Hace falta andar, probar, tener una actitud comprensiva por todas las partes.
Es preciso, igualmente, que los sectores no-nacionalistas vascos de Na-Bai (que son más amplios que lo que representa directamente Batzarre) tengan una representatividad más ajustada a su peso electoral. Actualmente es de 1 a 10 según los acuerdos, aunque en la práctica sea 1 a 12 y nos parece manifiestamente insuficiente.
Iruñea, 4 de junio de 2008