Centros de Educación Sexual y Relaciones Afectivas para gente joven ó
“Poquito a poco... pá ir creciendo”
“Dicen los médicos que no es malo, al revés, que puede ser en un momento dado hasta bueno porque desahoga y relaja”. Es un chico y tiene quince años. Habla de masturbación y parece que lo hace sin sentimiento de culpa. Pero, al lado, unas chicas ni siquiera se atreven a hablar de ello, les avergüenza. Con un poco más edad y mayor nivel educativo, será distinto y seguramente adoptarán una actitud más positiva hacia su sexualidad. Hoy la sociedad es más abierta y tolerante que antes, pero siguen siendo muchas las sombras, las dudas y las dificultades que tenemos la gente joven incluso para obtener buena información. No hablemos de una buena educación, o de métodos anticonceptivos para evitar embarazos no deseados ó para no pillar enfermedades de transmisión sexual.
La carencia en Iruña y comarca de un Centro para la Educación Sexual y las Relaciones Afectivas de la gente joven es un handicap importante para sentirnos acompañados en esta edad dónde se producen tan importantes cambios físicos, psíquicos y sociales. Acompañados de tú a tú, sin censuras, ayudados a descubrir y disfrutar nuestra sexualidad y lo afectivo-sexual en las relaciones interpersonales. Necesitamos algo más que el conocimiento del aparato reproductor de nuestro cuerpo, que es lo que nos suelen enseñar en la clase de ciencias en los Institutos. Queremos tener un espacio propio de encuentro con otra gente joven, donde poder socializar y abordar las dudas, los miedos, las decepciones: “Cuando le fui a meter caña, decía yo: bueno y ahora ¿por dónde se la meto?, Yo no sabía”. “Yo me imaginaba que me iba a quitar la ropa despacio, que iba a acariciarme poco a poco, que todo iba a ser muy lento. Sin embargo, me tuve que desnudar yo sola, deprisa y corriendo, y no hubo preámbulo. Cuando todo pasó me harté de llorar, ¡qué chasco!” (Sexualidad y educación afectivo-sexual. Alfredo Oliva. Universidad Sevilla).
Parece claro que la sexualidad es un terreno de las relaciones humanas donde no siempre nos tratamos bien. Parece que las chicas vinculamos más sexualidad y afectividad, aunque ahora también nos gustan más los rollitos. Parece que los chicos no necesitamos tanto estar enamorados. La sexualidad es una parte importante en las relaciones de pareja, y no sólo de las parejas. En demasiadas ocasiones no se vive en igualdad, ni con el respeto o libertad deseables. Tenemos dificultades para decidir cómo y cuándo, para expresar las necesidades y deseos, para decir no a algo que no queremos hacer... Hoy todavía es un terreno de discriminación para muchas chicas (cuando no de abusos, violación, obligación de virginidad, insatisfacción, consideración de guarrilla o si no de estrecha...). Así es que casi, como que no hace falta comentar, por obvio, la necesidad de ese Centro para escuchar y asesorar a jóvenes. Teniendo en cuenta además, que en la mayoría de escuelas e institutos poco o nada se trabajan las cosas que tienen que ver con la afectividad, los sentimientos, la sexualidad y las relaciones humanas.
Creemos que la sexualidad no sólo tiene que ver con el cuerpo. También con las palabras con las que definimos las diferentes prácticas y actos sexuales. Con las imágenes que nos hacemos y que la sociedad va recreando sobre la sexualidad, con las fantasías más íntimas, con los distintos roles que se nos asignan a chicas y chicos, con el placer ligado siempre al coito, con el olvido u ocultamiento de la homosexualidad, del lesbianismo, de las personas transexuales. Hoy cobra especial relieve el bulling homofóbico en las escuelas. El último estudio de COGHAN denuncia situaciones que se extienden por todo el mapa y que afectan a muchísimas personas jóvenes, más cruelmente a los chicos. No se puede permitir tanto sufrimiento que afecta a los derechos humanos de jóvenes y seguir de brazos cruzados. Situaciones que claman al cielo, como las recogidas en el reportaje “Antes muerto que gay” de Alba Payás (El País 10.05.08): “Entre los 12 y los 14 años”, cuenta Jordi, hijo de una familia católica practicante, “rezaba cada noche a Dios que me hiciera normal o me matara. Escribía varias notas de suicidio a mis amigos. Si moría quería que supieran que era gay, pero nunca mientras estuviera vivo, sería demasiado humillante”.
¿Qué dice el “manual” de la sexualidad al uso? Que es una práctica vinculada al amor y a la pareja, fundamentalmente genital, coital y heterosexual, donde cada cual tiene su papel y los objetivos a conseguir son: penetración y orgasmo. Y esto no es casual viene de una larga tradición cultural que considera que la sexualidad y el placer son pecado si no obedecen a un objetivo: la procreación. Y así, (Diario de Navarra 31.02.1007) “El año pasado, 106 mujeres de entre 13 y 19 años, muchas de ellas jóvenes inmigrantes, fueron madres en el Hospital Virgen del Camino de Pamplona. Este es el centro de referencia de maternidad en Navarra y en él se producen en torno al 70% de los partos, por lo que se podría estimar que la cifra de madres adolescentes se acercó a las 140”. O las que abortaron en el exilio (Diario de Noticias del 14.10.07) “de las 2715 intervenciones de aborto llevadas a cabo en 2005 en la CAV, 443 se realizaron a mujeres de comunidades limítrofes como Navarra (50,3%)”, el número de navarras no está claro porque otras se ven obligadas a ir a Zaragoza o Madrid. O referido a jóvenes, (s/INE y D. Navarrra 29.10.07) “más de 576 adolescentes quedaron embarazadas en el año 2005, de las que abortaron 423”. Nosotros no sabemos cuantas de ellas eran navarras pero imaginamos su vivencia y en no pocas ocasiones su desesperación al no saber a dónde acudir ¿es suficiente la página Web de gozamenez?, ¿Andraize tope lleno de personas mayores?, las madres, las tías, las vecinas… el primo.
La Organización Mundial de la Salud recomienda un centro específico para jóvenes de 10 a 24 años por cada 100.000 jóvenes. Lo hace también desde la responsabilidad de combatir el sexo inseguro que practicamos frecuentemente los jóvenes. Estamos perdiendo el miedo al Sida y también están repuntando las enfermedades de transmisión sexual. Esto convive con los falsos mitos que todavía perviven, por ejemplo que “la píldora engorda y que el condón corta “el rollo” ó denota falta de confianza en la pareja” (El País 38.09.07). Hoy, que la gente joven tenemos más relaciones sexuales, cada vez más pronto y con más personas. Pamplona necesita un Centro Integral para atendernos, en el plano de la sexualidad y también el psicoafectivo y emocional. Y así, poquito a poco entendiendo que no vale la pena andar por andar que es mejor caminar pá ir creciendo!!!.
Idoia Ruiz Ramirez, Andoni García
Miembros de Batzarre Gaztea
Pamplona 6 de Junio de 2008 Iruñean 2008ko ekaina 6an