Educar en la diversidad; ganando en libertad
2009-06-18

 

Educar en la diversidad; ganando en libertad

 

 

El 28-J es un día de autoafirmación en nuestra diversidad y de reivindicación de igualdad. Somos diversos en nuestros gustos y preferencias sexuales, en nuestra manera de vivirnos mujeres y hombres,  como en tantas otras cosas porque  cada persona es única e irrepetible.  Pero todas las personas merecemos ser tratadas en igualdad. Por eso el 28-J es también una jornada de reivindicación de derechos y de reconocimiento igualitario para las lesbianas, gays, bisexuales y transexuales.

 

En los últimos años, es mucho lo que se ha conseguido en derechos e igualdad de trato pero  todavía queda bastante  por hacer. Así lo constata  el informe “Jóvenes LGTB 2009”,  en donde el  56,2%  de los  jóvenes manifiesta haber sufrido violencia en su centro de estudios y el 22% en el interior de la familia. Así pues, casi la mitad de los jóvenes encuestados considera negativa la actitud de su familia o del centro educativo.

 

Debemos seguir haciendo equilibrios sobre la frágil línea de la igualdad y el reconocimiento de los derechos, apoyándonos en la educación  sexual como herramienta necesaria para mejorar la capacidad de comunicación, como vehículo para fortalecer la autonomía personal de chicas y chicos para poder disfrutar del sexo con mayor libertad y responsabilidad, para aprender a reconocer y respetar la diversidad, para construir nuestra identidad mirándonos en el adentro, en las emociones que nos mueven y poder así vivirnos ante el mundo tal y como queremos ser.

 

Educar en la diversidad no hará que los adolescentes “se vuelvan” lesbianas, gays, bisexuales o transexuales, pero sí  que quien tenga esa opción o sentimiento pueda expresarse con libertad  y  se sienta menos solo o sola, ahorrándole mucho sufrimiento porque es importante su reconocimiento y acabar con las actitudes homófobas en la sociedad. Como también es imprescindible que podamos crecer explorando nuestra curiosidad sexual y experimentando sin miedo alguno. Todo ello, contribuirá  a consolidar valores como la libertad, la tolerancia y la igualdad,  favoreciendo a su vez la libre elección para desarrollarnos y para  disfrutar de una faceta tan placentera como son las relaciones sexuales y afectivas.

 

La educación y la familia, son pilares centrales en esta carrera de fondo y tienen la responsabilidad  de desempeñar esta tarea educativa. Sin embargo, la escasa educación que se imparte está excesivamente sesgada a  miedos (a enfermedades o embarazos no deseados), a prejuicios (ridiculización de gays, lesbianas o transexuales) y a tabúes ante determinadas prácticas sexuales. Ignorar esta dimensión humana como se hace en algunos centros educativos y familias, negándose a hablar  de sexo,  es un error que sólo puede contribuir a acrecentar los problemas de desigualdades y homofobia. 

        

Pero no sólo la educación y la familia son responsables en el reconocimiento de los derechos y libertades, en esta carrera de fondo también juegan un papel importante las instituciones y en este sentido, en Navarra estamos siendo pioneros, con la reciente aprobación de la “tramitación de la ley integral de transexualidad”, una ley que da forma a las ilusiones y a las reivindicaciones de muchos transexuales, una ley que abre camino hacia la conquista de libertades y derechos, ahondando en lo mas humano, acabar con el sufrimiento que padecen muchas personas y reconocerles el derecho a su personalidad.

 

La participación del conjunto de la sociedad en esta tarea es fundamental para poder ensanchar una libertad de la que todos y todas nos podemos beneficiar, porque la diversidad de personas y opciones sexuales es un hecho. Merece la pena la apuesta por la diversidad, significa ganar en libertad.

 

 

Iker Segura , Marisa Marques

Miembros de Batzarre Gaztea.

Pamplona, Iruña 18 de junio de 2009