Contradicciones en la Cooperación
En la mayoría de las sociedades y épocas se ha destacado la importancia de la solidaridad como herramienta para el crecimiento colectivo de la sociedad y las personas. Siendo solidarios mejoramos como personas, nos hacemos más humanos. Por eso mismo la solidaridad es una de las bases de la organización social y política, por ello resulta tan importante dinamizar el tejido asociativo que constituye el pilar de esa filosofía republicana del bien común.
Navarra en esta labor es pionera, pero es pionera como sociedad por encima del color del Gobierno de turno. Tenemos una gran tradición solidaria en cooperación al desarrollo, en donaciones de sangre y órganos, en la solidaridad directa de miles de navarros y navarras que acuden allá donde existe necesidad. Tal vez esa sea una de las características de una sociedad tan colectivista donde los valores del humanismo han penetrado en algunos asuntos de forma tan profunda. Por lo tanto estamos ante un fenómeno, el de la solidaridad, que trasciende del partido gobernante.
No obstante, es preciso hacer una lectura crítica de las decisiones que en los últimos años ha tomado UPN en materia de cooperación al desarrollo, para bajar de las nubes del mito y analizar con cierto rigor la realidad, huyendo de la propaganda de la consejería de Asuntos Sociales, porque es obvio que UPN no cumple ni con el 0,7% ni con los compromisos firmados y por ello la política de UPN en cooperación está llena de contradicciones y falsas promesas.
En primer lugar es preciso tomar definitivamente una decisión sobre el criterio a utilizar para calcular el 0,7% de Ayuda al Desarrollo. El Gobierno de Navarra para calcular el 0,7% de la ayuda descuenta del presupuesto los gastos financieros, la aportación del Estado y las transferencias a las Entidades locales y los gastos fiscales, así llega aparentemente al porcentaje de ayuda indicado.
Pero este criterio es contradictorio con lo aprobado en el I. Plan Director (2007-2010), que trataba de ordenar el panorama de la cooperación, el texto dice textualmente que “el Gobierno de Navarra se compromete a ... y en la medida que las circunstancias lo permitan progresar hasta el 0,7% de los presupuestos Generales de Navarra sin las restricciones impuestas en el año 1994 por el Parlamento Foral.”
En segundo lugar el Pacto navarro contra la pobreza, firmado el 11 de diciembre de 2007 entre diferentes organizaciones sociales y todos los grupos parlamentarios concretaba una serie de compromisos, compromisos incumplidos claramente por UPN y CDN ya que se planteaba el cálculo en base al presupuesto, sin restricciones y lo que para nosotros sería deseable es vincular esa ayuda al Producto Interior Navarro.
Así las cosas estamos en el porcentaje de ayuda a cooperación más bajo de los últimos diez años. Si respecto al presupuesto total en 1999 la ayuda era del 0,69%, en 2000 era del 0,7%, en 2008 fue del 0,53% y en 2009 del 0,50%. Es decir que la bajada en la ayuda coincide precisamente con la entrada de García Malo a la consejería. Esta ayuda si es comparada con el PIB no llega ni al 0,11%.
En todo caso conviene realizar un análisis complejo sobre las cifras de ayuda a cooperación. Si las cifras de Navarra en comparación con otras comunidades las tomamos de la ayuda a cooperación per capita, Navarra llega a 35,05 seguida muy de lejos por País Vasco con 23,88 y Castilla la Mancha con 21,94. Por lo tanto si comparamos los datos de ayuda en base a la población, Navarra desde luego destaca por encima de la mayoría de comunidades autónomas, pero si la ayuda es también comparada con otros elementos como el PIB per capita y el coeficiente de riqueza, el esfuerzo de Navarra (1,82%) pasa a una segunda posición detrás de Castilla la Mancha (1,96%).
Pero obviamente la política en torno a la cooperación no sólo se nutre de cuantía, también hay una forma de hacerlo, y ahí UPN también patina. En el presupuesto del 2008 se incluyó una partida para la creación de la Agencia Navarra de Cooperación, a día de hoy nada sabemos de esa agencia.
El Departamento de Asuntos Sociales es el órgano que más temporalidad tiene entre su personal, alcanza el 51,57%, pues bien se han firmado ya tres contratos de asistencia técnica con el objeto de estudiar, y realizar los seguimientos y control de los informes finales de las subvenciones concedidas. Teniendo en cuenta que el servicio tiene que hacer frente a unos 300 expedientes anualmente, durante el año 2007 se contrata a una consultoría externa para la revisión de unos 226 expediente y en 2008 se realiza un nuevo contrato para 190 expedientes, por lo tanto se privatiza una función esencial del servicio de cooperación que no es transitorio.
Además en 2008 lo que no se logró ejecutar fue cerca de un 10%, es decir 2,1 millones para cooperación se dejaron de ejecutar por la mala planificación no tanto de los técnicos del servicio sino de UPN que no fortalece el servicio como se requiere.
Por eso necesitamos una ley que garantice tanto las cifras como las formas de una buena política a favor de la cooperación al desarrollo. Ahora que precisamente los que menos tienen, van teniendo todavía menos, no podemos flaquear en la ayuda, sería un paso atrás en la tradición solidaria navarra.