Balance de San Fermín Txikito
2009-09-28

Hace más de un mes, Nafarroa Bai instó en la Comisión de Urbanismo a que la plaza de Nabarrería estuviese en perfectas condiciones para que las fiestas de San Fermín txikito, por cuanto históricamente ha sido esa plaza el centro neurálgico de la fiesta, y donde se vienen realizando las verbenas populares. La respuesta de UPN fue cuestionar la propia iniciativa afirmando que no eran unos irresponsables y que por supuesto estaría lista para las fiestas.

 

Finalmente, hemos comprobado como la plaza de Nabarrería, pese a que era posible lo contrario, no estaba asfaltada para las fiestas, generando una situación de peligro y malestar en las miles de personas que han participado en San Fermín Txikito. Se trata sin duda, de una actuación irresponsable, que da la sensación se hace para “impedir que los actos organizados por el vecindario se desarrollen con normalidad.”

 

Sin lugar a dudas, podemos afirmar con rotundidad, que las fiestas de San Fermín Txikito han sido todo un existo, en el que han participado en un ambiente inmejorable miles de personas, a pesar de las innumerables trabas impuestas por UPN.

 

Si el ambiente y la participación ciudadana han sido de sobresaliente, la actuación del gobierno municipal de UPN ha sido de suspenso redondo. Una actuación sectaria, autoritaria y totalmente irresponsable.

 

Además de lo mencionado sobre el asfaltado de la Plaza de Nabarrería, queremos destacar varios despropósitos en la actuación de UPN.

 

  1. Prohíben varios actos y la instalación de la carpa vecinal en Nabarrería sin ninguna justificación, generando un agravio comparativo con lo que ocurre en otras fiestas de barrio o incluso en los San Fermines.
  2. Realizan una programación propia con un gasto cercano a los 40.000 euros y son incapaces de coordinarse con el programa del vecindario, generando una repetición de actos similares, lo que supone un despilfarro de dinero público y confusión en la programación.
  3. Hasta unos días antes de la fiesta, UPN es incapaz de informar al vecindario de los permisos con los que cuenta, generándoles importantes problemas a la hora de programar las actividades.
  4. En las escasas reuniones mantenidas con los representantes vecinales, se mantiene una actitud de prepotencia y nula colaboración.

 

La conclusión de todo ello es que, se ha actuado poniendo en peligro la seguridad ciudadana, despilfarrando dinero público, y desde el sectarismo y el autoritarismo.

 

Por suerte, tenemos que felicitar al vecindario organizador de las fiestas, a los grupos y artistas participantes en los numerosos actos, así como a la ciudadanía que ha acudido por miles a una fiesta destacada por su civismo, el rotundo éxito de las fiestas de San Fermín Txikito de 2008.