Propaganda e información

Propaganda e información

 

 

Ioseba Eceolaza

LA verdad es que el Gobierno de UPN en estos últimos tiempos está dedicando mucho tiempo a la propaganda y poco esfuerzo a la información. Quien vive más preocupado por transmitir una situación idílica ante este contexto de crisis y dificultades sociales es parte del problema y no de la solución, y el PSN debería ser consciente de ello.

 

La política social, precisamente, de la derecha, deja mucho que desear y hay, en ese sentido, muchas cosas que mejorar, muchos temas por los que luchar.

 

En primer lugar, hay que tener en cuenta que en la época de bonanza económica UPN promocionó el ámbito privado en las residencias para persona mayores. En la etapa 2001-2003 el 78,54% de las plazas de nueva creación fueron privadas, el 14,81% privadas de iniciativa social y sólo el 6,65% fueron plazas públicas.

 

Así las cosas, el departamento de Asuntos Sociales se ha convertido en el departamento con más precariedad, sobre todo desde que García Malo entró a gestionar la política social. Si en 2004 la precariedad fue del 42,59%, en 2006 fue del 45,58%, y finalmente a 2008 es del 51,57%.

 

Especialmente precario es el sector de las residencias de 3ª edad. En general la tasa de temporalidad es alta, a unos niveles claramente superiores a los del conjunto del mercado laboral. Algunos espacios de intervención como las residencias de ancianos y la asistencia a domicilio tienen el 60 % de contratos temporales. Uno de cada tres trabajadores de residencias es temporal. En este caso, la precariedad no se explica simplemente como algo impuesto por una dinámica internacional, por la globalización o la competencia creciente de los mercados mundiales.

 

Es decir, que la precariedad en los servicios sociales no se produce tanto por la naturaleza del sector sino por las decisiones políticas puestas en marcha por la derecha navarra. Por lo tanto ha existido, y lo que es peor sigue existiendo, una construcción política de la precariedad. Se han buscado los modelos de gestión más baratos (que no más eficientes) sin que se haya tenido en consideración los efectos que esto podía tener en la calidad del empleo creado, y como consecuencia en la calidad del servicio. Por lo tanto la precariedad del empleo tiene un origen político.

 

En la lucha contra la exclusión social la verdad es que el Gobierno de Navarra está llegando tarde, y a veces mal, ante las situaciones de necesidad que se producen. Buena muestra de ello es que todavía a día de hoy no se ha presentado el II Plan de lucha contra la Exclusión Social, cuando se hablaba de que su presentación iba a realizarse antes del verano.

 

En cuanto a la renta básica, es preciso recordar que lo presupuestado se agotó antes del primer trimestre de este año, por lo tanto, o se improvisó en los presupuestos, o UPN no era consciente del aumento de solicitudes, que ya nos lo indicaba el aumento del paro. En enero de este mismo año había además 350 personas en lista de espera para entrar en un centro de inserción socio laboral. Por lo tanto, también en lo que se refiere a la exclusión social UPN va detrás de las necesidades reales de la población.

 

Se anunció a bombo y platillo que se iba a poner en marcha un observatorio joven, pero nada de él sabemos todavía, y en deportes se planteó un Plan General de Infraestructuras Deportivas para Navarra 2008-2011 que todavía, con casi dos años de retraso, tampoco sabemos nada.

 

Con la misma pompa utilizada en otros planes de dudosa viabilidad, se presentó también el Plan 2012. En materia de residencias para personas mayores se contemplaban ocho millones y medio para las obras en la Residencia de Santo Domingo de Estella. Pues bien, a pesar de ser éste el plan estrella, a pesar de haberse hecho después de una sesuda reflexión sobre las prioridades de nuestra comunidad, sencillamente lo que aquí se propone implicaría la pérdida de muchas plazas, y por lo tanto no parece que vaya a realizarse esa inversión.

 

Respecto a cooperación al desarrollo, se puede hacer el intento desde la consejería de Asuntos Sociales de despistar el debate y tratar de plantear el tema como si sólo fuera un problema de calidad. Es obvio, y esto lo debería reconocer UPN, que los compromisos adoptados en Ayuda al Desarrollo no se están cumpliendo, como así lo denunció no sólo Nafarroa Bai, sino también las organizaciones sociales. Pero no sólo hay un problema en cuanto a la cifra total dedicada, sino que como ocurre en otras áreas, la privatización es escandalosa, más del 60% de los expedientes son estudiados y valorados por empresas privadas.

 

Por lo tanto, estamos ante una política social muy mejorable, que no sólo llega tarde a las situaciones de necesidad que se están dando, sino que además tiene retrasos, por ejemplo en la tramitación de la renta básica, y fallos de gestión realmente preocupantes. Tal y como lo denunciaron familiares de la residencia de El Vergel, se aplicó una subida de las tarifas un 11%, pero por estos fallos se aplicó en septiembre y con efectos retroactivos, y eso ha generado malestar y preocupación en muchos residentes que han tenido que pagar ahora una doble tarifa, la del mes y la del aumento.

 

La derecha de UPN promociona el ámbito privado con ánimo de lucro en la gestión de los servicios importantes socialmente, y gasta más esfuerzos en propaganda que en trabajar por los que menos tienen, y esto el PSN debería tenerlo en cuenta sino quiere ser otra vez responsable de esta política.