El Congreso desampara a las trabajadoras del sexo

El Congreso desampara a las trabajadoras del sexo

 

Ana Mari Ruiz Labata y José Luis García

Miembros de ESK Nafarroa

 

(Febrero de 2007)

 

            Hace unos días la Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer del Congreso de los Diputados dictó las conclusiones las sesiones de trabajo que se han llevado a cabo sobre el fenómeno de la prostitución; por nuestra parte nos queremos hacer eco del sentir de varios colectivos que trabajan junto a las trabajadoras del sexo, exigiendo su legalización y regulación como mejor mecanismo para luchar contra las mafias que obligan a prostituirse a mujeres, y como mejor manera de garantizar todos los derechos de las personas que eligen voluntariamente ejercer el oficio más antiguo del mundo.

 

            Las conclusiones de la Comisión dejan totalmente desprotegidas a las mujeres que ejercen la prostitución y reafirman la vulneración de derechos a las que hoy están sometidas. Tal y como lo han manifestado reiteradamente las Asociaciones que tienen conocimiento directo del tema, la lucha eficaz contra la trata de mujeres con fines del comercio sexual solo es posible si se diferencia claramente la prostitución voluntaria, que debe ser reconocida legalmente, de la prostitución forzada que debe ser perseguida. Así lo reconoce también el Informe de la Unidad Técnica de Policía Judicial de la Guardia Civil elaborado en 2004.

 

            Las conclusiones a las que ha llegado la Comisión están altamente prejuiciadas e ideologizadas y no tienen en cuenta la realidad concreta de las personas trabajadoras del sexo. Se ha derrochado el dinero público y el tiempo de todas las personas que han pasado por la Comisión para intentar justificar unas conclusiones que estaban tomadas antes de que la Comisión empezara sus trabajos: así lo demuestran las declaraciones de los miembros del PSOE y del PP cuando se constituyó la Comisión que coinciden al cien por cien con lo que ha sido aprobado.

 

            Es asombrosa la tergiversación que se hace de los artículos 9 y 14 de la Constitución para negar la consideración de la prostitución como un trabajo, cuando esos mismos artículos sirven para recomendar justamente lo contrario: la necesidad de que se acabe con la discriminación que sufre este sector de trabajadoras por el hecho de ofrecer servicios de carácter sexual. La ideología discriminatoria que juzga a las mujeres en función de su comportamiento sexual sigue presente en las conclusiones de la Comisión.

 

            Nos preocupa especialmente que un sector del feminismo en nombre de la dignidad de las mujeres en abstracto niegue la dignidad de las mujeres que quieren seguir ejerciendo voluntariamente la prostitución, invisibilizándolas y desconsiderando sus derechos como trabajadoras. En este sentido no está de más recordar que en este país hemos tenido una legislación abolicionista bajo el franquismo y que la Ley que se promulgó en 1956 para erradicar la prostitución aludía en su preámbulo a la dignidad  de las mujeres.

 

            Sería deseable que en un futuro próximo el sentido común prevalezca y se garanticen los derechos de todas las personas que ejercen la prostitución. En este camino nos parece fundamental el reconocimiento de la prostitución como un trabajo que también es ejercido de manera voluntaria y el consecuente reconocimiento de derechos que se derivan de ello.

 

 

            Una vinculación laboral irregular supone indefensión para cualquier actividad y está sujeta al abuso. La regularización laboral de la prostitución solucionaría distintos problemas. Sería una manera, por ejemplo, de que el comercio sexual, que es un paraíso para los proxenetas, deje de serlo y empiece a ser un trabajo digno para estas mujeres. La legislación actual debería ser lo suficientemente acogedora como para dar cabida a todas las opciones. Debería dar cobertura para que este trabajo se cumpla de forma voluntaria y regulada,  dotarla de derechos sociales, económicos y civiles, en las condiciones de otros trabajos y propiciar que esta profesión salga de la economía sumergida. Por todo ello nos hacemos eco del “manifiesto por los derechos de las prostitutas”, manifiesto que se puede consultar en la web del colectivo hetaira www.colectivohetaira.org.

 

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