1 DE JUNIO: BARDENAS,
CONGOZANTES FRENTE A CONSUFRIENTES
“El 70% de las prácticas de EEUU de bombardeo y de tiro aire-tierra en Europa se realizan en las Bardenas Reales. De estas prácticas, una parte son de bombardeo nuclear”.
(William M. Arkin, director del Institute for Policy Studies, 1985)
El domingo 1 de junio, la XXI Marcha al polígono de tiro de las Bardenas, adquiere más sentido que nunca. Aunque las autoridades navarras nos han abandonado a nuestra suerte, nos resistimos a resignarnos pasivamente a que se perpetúe en las Bardenas el mayor polígono de tiro, bombardeo y ametrallamiento del que dispone la OTAN en Europa. En relación al polígono de tiro, hay que recordar la negativa de Defensa a que se realicen análisis en laboratorio civil para saber si se ha utilizado uranio en las Bardenas; también, los 21 militares fallecidos desde 1968, los riesgos diarios para la población civil y su incremento en caso de conflicto; el sufrimiento que provocan las guerras con el armamento experimentado en las Bardenas, y el hecho de que, al menos una vez al año, en Bardenas se experimenta con armamento real. Pero hay más cosas que recordar; por ejemplo, que la oposición al polígono de tiro de las Bardenas ha estado liderada siempre por el movimiento social, pero que la exigencia del desmantelamiento del polígono de tiro por parte de las Instituciones navarras ha sido consustancial al arranque de la democracia, acompañando todo su proceso. No distinguen los riesgos del polígono entre afectados a un lado u otro de la muga, como sabe muy bien Ejea de los Caballeros tra un grave accidente, pero las competencias jurídicas y el territorio sobre el que se levanta el polígono de tiro están en Navarra; por eso me centraré en su responsabilidad. Ya el primer pleno ordinario del ayuntamiento tudelano se mostró contrario al polígono de tiro. Le siguieron muchos otros ayuntamientos. En 1980, la Diputación solicitó al Gobierno Español el cierre de la instalación militar en las Bardenas, y así sucesivamente hasta el actual 2008 cuando de nuevo diversos ayuntamientos y el Parlamento de Navarra, han adoptado sendos acuerdos pidiendo que se ponga fin al polígono de tiro al finalizar el convenio en diciembre.
Particular y curiosa hemeroteca nos brindan los años previos a la firma del actual Convenio. Así, en comparecencia parlamentaria del año 2000, el Presidente del Gobierno de Navarra, Sr. Sanz, partiendo de que la negociación es competencia de la Junta de Bardenas, afirmaba, lo siguiente: “Nosotros lo hemos manifestado muchas veces. Somos contarios a la continuidad del polígono de tiro de las Bardenas. Punto. Y esa postura de UPN y del Gobierno la conocen todos los componentes de la Junta de Bardenas… / Reto a que saquen ante la opinión pública un posicionamiento político de algún alcalde congozante de las Bardenas, de UPN, favorable a la permanencia del polígono de tiro en las Bardenas…/ Estoy dispuesto a liderar la oposición al polígono de tiro de las Bardenas…/ Les garantizo a ustedes que los alcaldes de UPN llevarán la posición del no al polígono en la negociación… Yo les garantizo que la oposición de UPN será total y absoluta en la Junta de Bardenas y en todos los sitios.” Por su parte, el portavoz parlamentario y secretario general del PSN, Sr. Lizarbe, decía: “A mí, señor Presidente, que usted diga que es muy respetuoso con la autonomía local y que allá el buen saber y hacer de la Juta de Bardenas, me parece elevar lo absurdo a la categoría política, porque no deja de ser curioso en esta Navarra ya prácticamente del siglo XXI, que para que un ayuntamiento instale un hipermercado necesite el visto bueno del Gobierno de Navarra y, en cambio, para que una entidad local renueve el polígono de tiro el Gobierno de Navarra pueda llamarse andana” También el secretario de salud del PSN mostró su preocupación y pidió estudios rigurosos sobre la posible relación salud-polígono de tiro. Sin embargo, UPN, PSN y CDN, que votaron por el desmantelamiento del polígono de tiro en moción parlamentaria, modificaron su posición tras el anuncio de la Ministra de que Defensa deseaba continuar en Bardenas, y votaron en contra en el Congreso. Ambos partidos votan diferente en cada institución, y en la determinante –la Junta de Bardenas- no sabemos aún qué van a votar en diciembre. La Asamblea Antipolígono hemos recibido acuerdos de varios ayuntamientos navarros posicionados por el desmantelamiento del polígono de tiro a instancias de grupos municipales del PSN, pero desconocemos su posición en los ayuntamientos congozantes. En el 2001 UPN votó a favor de un nuevo convenio y PSN se opuso.
En este galimatías, los argumentos más esgrimidos para justificar la permanencia del polígono o mostrar ambigüedad al respecto, se resumen en: la competencia es de la Junta de Bardenas; Defensa necesita un campo de entrenamiento para llevar a cabo misiones de paz; y, una negativa al Convenio podría conllevar la expropiación de los terrenos por parte del Ministerio. Pues bien, después de tantos años de polígono de tiro y de debates al respecto, los argumentos se pueden contestar con palabras de dirigentes de los propios partidos que ahora esgrimen lo contrario. Dejando de lado el interesado y consciente olvido de que el ejército español no sólo ha participado en operaciones humanitarias y defensivas, sino también en guerras como la de Irak, basta con leer las manifestaciones de dirigentes de UPN y PSN anteriormente transcritas. Pero, dado que el Sr. Burguete de CDN ha comentado que si bien Defensa debe seguir buscando alternativas, la responsabilidad de negociar el Convenio recae en la Comunidad de Bardenas, añadiré las palabras del Sr. Alli, en comisión parlamentaria del año 2000, tras acusar al Gobierno de UPN de no estar poniendo los medios para oponerse contundentemente al polígono de tiro: “El argumento de la defensa nacional era tan válido en Cabañeros como aquí. Sin embargo, el Gobierno del Partido Socialista no utilizó esa dinámica para imponer a la Comunidad de Castilla-La Mancha (entonces gobernada por Bono) una decisión que esta Comunidad no quería. Aquí tenemos dos posibilidades: o poner los medios a nuestro alcance o ser conformistas, ejercitar la resignación y, por tanto, esperar a ver si nos pagan más porque, por lo visto, con dinero las penas, en este caso, son menores… No podemos utilizar la autonomía municipal como excusa, porque la Junta de Bardenas no tiene autonomía municipal por no ser un municipio…, tiene exclusivamente capacidad de gestión de sus recursos, quien tiene competencias que afectan a esta materia es el Gobierno de Navarra”.
En cuanto al riesgo de expropiación forzosa, hay que preguntarse si un gobierno democrático llegaría hasta ese punto, caso de que todas las instituciones navarras afectadas le hicieran saber con firmeza su posición contraria al mantenimiento del polígono de tiro en las Bardenas. En el hipotético caso de que así fuese, habría que aclarar cuáles serían las diferencias con la situación actual para quienes, además de teóricos congozantes, somos sobre todo sufrientes de los riesgos y molestias que entraña tener a nuestro lado el polígono de tiro, bombardeo y ametrallamiento de la OTAN en Europa. El hecho de que la Junta de Bardenas reparta entre los 22 congozantes cerca de la mitad de los 4,1 millones de euros que recibe (a partes iguales entre Monasterio, Valles y pueblos), no justifica tanto riesgo. Los municipios tienen una serie de tareas a realizar que deben encontrar financiación en la Hacienda Navarra, como lo hacen para los mismos servicios que estos municipios ofertan, otros que no reciben nada de Defensa. No obstante, a pesar de que entiendo que no ofrecen ni un servicio más mi menos que otros ayuntamientos no bardeneros, caso de desmantelarse el polígono de tiro sería lógico obtener una compensación financiera del Gobierno de Navarra. En el momento actual, la Comunidad de Bardenas –y por ende, los municipios congozantes para quienes los ingresos del alquiler sean determinantes- carecen de autonomía municipal, al depender financieramente de la tutela del Ministerio de Defensa. Pero, además, de hecho, ya la situación actual es una expropiación; acudo a Martin Mª Razquin, en la publicación del propio Gobierno de Navarra “El Régimen jurídico-administrativo de las Bardenas Reales”, quien en un pormenorizado estudio explica que el interés de la defensa nacional es una espada de Damocles sobre el territorio bardenero desde el mismo año en que se instaló el polígono de tiro, 1951, (casi cincuenta años antes del decreto del gobierno de Aznar), y que por lo tanto existe un convenio expropiatorio, concluyendo que “la cesión de terrenos al Ejército del Aire encierra dentro de sí una expropiación forzosa por razones de la defensa nacional…, la cesión reviste bajo el ropaje de un contrato, evidentemente administrativo, una expropiación de terrenos comunales”.
Si a todo ello le añadimos la composición obsoleta de la Junta de Bardenas, en base a criterios del siglo XVIII, donde cuenta igual el voto de una población de 33.000 habitantes que el de una de 1000 o que el de un Monasterio, obtenemos un dibujo poco democrático de la competencia de quién decide la continuidad o no del polígono de tiro de las Bardenas. Sin olvidar, además, que en esta ocasión la Ministra ha anunciado un contrato “de largo alcance”, lo cual hace más grave si cabe la responsabilidad de quienes decidan. En definitiva, UPN y PSN tienen en su mano ofrecer a Navarra, tras 57 años de soportar esta instalación militar, la oportunidad de recuperar la tranquilidad ciudadana, o bien la condena a perpetuidad de convivir junto a una muy peligrosa instalación militar. Las generaciones actuales y venideras se convertirán así, según cual sea su decisión, en congozantes o en consufrientes de la hermosa y peculiar tierra bardenera.