ÁFRICA, HIJOS DE
Durante unos días, su muerte ha ocupado algunos titulares y unos cuantos minutos de pantalla. Enseguida, serán tan sólo uno más de los silencios, de los muertos sin rostro ni nombre, de los ausentes de ninguna parte. Los bebés que nacieron y murieron nadando contracorriente, son hijos de la ruta del dolor, de madres que ahogarán su pena en llanto marítimo.
El drama de la inmigración afecta a todos los continentes, pero por la especial tragedia de los últimos días, me centraré en África. En su informe “Derechos Humanos en
Esta es la política española y europea para la inmigración: leyes de extranjería, triples alambradas, centros de internamiento, repatriaciones, patrullajes, aviones, Frontex, Rabits, Directiva de la vergüenza… El 2007 el Frontex (control de fronteras marítimas) recibió una financiación de 35 millones de euros. Este año contará con más de 70. Además,
África es rica en recursos: gas, petróleo, minerales preciosos, minerales estratégicos…, pero está expoliada por el Norte que le cierra las puertas de su búnker. La apropiación de sus recursos por el Primer Mundo (primero, a costa de un tercero), y la corrupción de algunos gobiernos sostenidos a menudo por los que fueron sus colonizadores, impide su crecimiento. África carece de soberanía económica y alimentaria. Por eso es también rica en pobres: el país más pobre del mundo, Níger, está en África (puesto 177 frente al 19 que ocupa España), la media de vida es de 45,6 años frente a los 78,9 de
Y aquí, ¿qué haremos mientras nacen criaturas condenadas a muerte en su ruta hacia nuestro paraíso? El silencio es cómplice de Directivas europeas de la vergüenza, leyes de extranjería, alambradas, Frontex, Rábit y cuantos artilugios obligan a las personas inmigrantes a tomar rutas clandestinas en su anhelo por rozar el mundo privilegiado del que nos hemos dotado. Se pretende penalizar también la solidaridad, no hay más que recordar el envío a prisión en Italia en agosto del año pasado de los pescadores tunecinos que salvaron de ahogarse a 44 personas, o de la inculpación en Francia de quienes distribuían comida o albergaban exiliados; en Marruecos, no es raro que conductores de autocares se nieguen a admitir africanos por temor a ser inculpados. Pero la solidaridad es cuestión de supervivencia moral. Sin ella se nos muere el alma y ser de izquierdas no significa nada. En
“Si cuarenta mil niños sucumben diariamente
en el purgatorio del hambre y de la sed
si la tortura de los pobres cuerpos
envilece una a una a las almas
y si el poder se ufana de sus cuarentenas
o si los pobres de solemnidad
son cada vez menos solemnes y más pobres
ya es bastante grave
que un solo hombre
o una sola mujer
contemplen distraídos el horizonte neutro
pero en cambio es atroz
sencillamente atroz
si es la humanidad la que se encoge de hombros”.
Fdo: Milagros Rubio
Miembro de BATZARRE y concejala de NABAI en el Ayuntamiento de Tudela
14 de julio de 2008