Una promesa no alimenta

UNA PROMESA NO ALIMENTA

 

Este es el eslogan de la campaña que la plataforma de ONGs Pobreza Cero realizaba recientemente para denunciar que no se están cumpliendo los Objetivos del Milenio, es decir, los objetivos que persiguen erradicar la pobreza extrema y el hambre, garantizar la enseñanza primaria universal, promover la igualdad de género, reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, combatir el SIDA, paludismo y otras enfermedades, garantizar la sostenibilidad ambiental y fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

 

Y desde luego, se trata de un eslogan muy pertinente, pues en materia de cooperación al desarrollo y otras políticas de justicia internacional, estamos muy acostumbrados a que las promesas se queden solo en eso, promesas sistemáticamente incumplidas.

 

De hecho, y pese a que el compromiso de destinar a Ayuda Oficial al Desarrollo un el 0´7 % del PIB de los países donantes data de los años 70, solamente 5 países han llegado a ese compromiso del 0’7%. Para colmo, en los últimos años en lugar de acercarnos a esa cifra la realidad es que la AOD del conjunto de países donantes ha disminuido, estando hoy en un 0,24%. Todo ello, en un contexto en el que 40 millones de personas mas pasan hambre con respecto al 2007, llegando a un total de 963 millones de personas, como recientemente alertaba la FAO.

 

Lamentablemente, Navarra se acaba de sumar a aquellos que en lugar de acercarse al objetivo de destinar el 0,7% del PIB a cooperación, se aleja de manera importante. Para los grupos políticos que sostienen el Gobierno de Navarra, parece que los acuerdos firmados valen de poco, de hecho solo han durado un año, y bien mirado ni siquiera eso.

 

Recientemente se cumplía un año de la firma del denominado “Pacto Navarro contra la Pobreza” firmado por todo los grupos parlamentarios y la Plataforma Pobreza Cero de Navarra”, donde los grupos políticos nos comprometíamos por escrito a “destinar a cooperación al desarrollo en 2008, 22 millones de euros y en 2012, unos 31 millones de euros” para así alcanzar el compromiso de destinar el 0,7% del PNB.

 

Sin embargo, tenemos que lamentar que en el presupuesto del Gobierno de Navarra recientemente aprobado para 2009, se disminuye la partida de cooperación en más de un millón de euros, cuando el presupuesto total del Gobierno aumenta en un 0,34%. Y todo ello con el agravante de que, como hemos conocido recientemente, en el primer y único año en el que el Gobierno de Navarra había cumplido su compromiso destinando 22,8 millones, finalmente ha dejado de ejecutar 2,1 millones que se pierden para la cooperación y la solidaridad internacional.

 

Podrá alegarse una situación de crisis y falta de disponibilidad presupuestaria, sin embargo y de manera responsable solo se les exigía que el presupuesto de cooperación siguiese la misma evolución que el general del Gobierno, es decir, crecimiento muy limitado por la situación de crisis. Disminuir la partida y “ahorrar” de la del pasado año, no es sino considerar más prioritarias otras cuestiones que atender a personas y países instalados de manera “permanente” en la crisis.

 

Señora Consejera, cuando alguien con su puesto de responsabilidad estampa una firma, conviene que no quede al día siguiente en papel mojado. De lo contrario, la credibilidad de los responsables políticos ante la ciudadanía se ve seriamente mermada. Las promesas, por si solas, no alimentan.

 

 

Txema Mauleón

Representante de Nafarroa Bai en el Consejo de Cooperación de Navarra.