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Por qué no apoyamos un referéndum para el Polígono de Tiro. Tribuna de la Asamblea Antipolígono (Milagros Rubio y Eduardo Navascues)

La consulta o referéndum, es sin
duda una herramienta muy interesante para dilucidar sobre determinados temas
con la participación popular, pero no se puede ni se debe, aplicar a todo tipo
de reivindicaciones, como si fuera una pócima para resolverlo todo.

Hay no pocas cuestiones que para
las gentes que nos manejamos con principios de izquierda están por encima de lo
que en un momento determinado opine la mayoría de la población, aunque siempre
habremos de tener muy presente dicha opinión.

Desde nuestro punto de vista,
someter la continuidad o no del Polígono de tiro de las Bardenas a los
resultados de un referéndum o consulta no es una buena propuesta  y puede orientar la movilización en una dirección
inadecuada, generando expectativas que finalmente no conduzcan a ningún lado.

Estamos en contra de las guerras
por principio y el Polígono de Tiro forma parte del entramado guerrero.
Queremos que se acabe con todo ello y reclamamos a las autoridades que se
comprometan en esta tarea. Es necesario que la población tome conciencia de la
importancia del tema y se logren movilizaciones para responder a esta agresión,
pero creemos contraproducente enfilar el tema al referéndum para poner a la
gente en la tesitura de elegir  si quiere
o no el Polígono, porque desde un punto de vista pacifista y antimilitarista no
cabe otra opción que pelear con uñas y dientes por quitarnos de encima esta
instalación que solo sirve para hacer ensayos que conducen a la muerte y
desolación. Y esto hay que hacerlo al margen de los resultados de cualquier
hipotética consulta

Lo mismo podemos decir con múltiples
asuntos como el aborto, centrales nucleares y todo lo que afecta a los derechos
humanos. Sería una barbaridad que alguien propusiera resolver estas cosas que recortan
la libertad o perjudican directamente a la salud o a la seguridad empleando la
via referéndum o consulta.

Aunque nunca fue un asunto
central de nuestras propuestas, es cierto que la Asamblea Antipolígono en su día
apoyo la posibilidad de una consulta sobre el tema, pero como resultado de una
reflexión colectiva sobre la base de los argumentos arriba indicados, acordamos
eliminar esa propuesta. Estudiamos también la situación dada en un campo de
tiro cuya población había hecho consultas populares, y observamos la
imposibilidad de que fuesen vinculantes y la frustración de la gente que había
votado su desmantelamiento. Además, nuestras convicciones militaristas fueron
creciendo y entendimos que no es coherente defender una consulta cuyo resultado
no aceptarás si no coincide con el desmantelamiento. Somos un colectivo vivo en
la acción y en el pensamiento y en esto y otras cosas modificamos nuestras
posiciones sin que ello nos suponga ningún problema. Por suerte, no nos
quedamos anclados para siempre en posiciones rígidas porque entendemos que la
experiencia, la reflexión y la observación nos permiten evolucionar para bien
de nuestro colectivo. Tampoco nos entretenemos en revisar el pasado de otros
colectivos para entresacar supuestas contradicciones que en realidad no lo son.
Tenemos otras cosas más interesantes que hacer. Nos dedicamos a lo nuestro, a
trabajar sin descanso para desmantelar el polígono de Tiro de las Bardenas.

Eso si,  respetamos a las gentes y colectivos que
hacen de la consulta sobre el Polígono de Tiro un eje central de sus
propuestas. Nos limitamos a expresar nuestro total desacuerdo. Cada cual tiene
perfecto derecho a abrirse camino con lo que considera más conveniente. La
consulta-referéndum no es nuestro camino y no lo apoyaremos.

Asamblea
Antipolígono: 
Milagros Rubi, Eduardo
Navascues.